Simón G. T., quien fuera juez en Paján, ha sido condenado a cuatro años de prisión por el delito de prevaricato, según la sentencia emitida por la Corte Provincial de Justicia de Manabí. La decisión, tomada por unanimidad, se basa en la evidencia presentada durante el juicio que expuso cómo el exjuez violó la ley de inquilinato en un caso de desahucio.
El tribunal consideró que Simón G. T. falló de manera incorrecta al no seguir los procedimientos legales establecidos, lo que afectó gravemente a una de las partes involucradas en el juicio civil. La Fiscalía demostró que el exmagistrado dictó una sentencia en contra de la ley, basándose en pruebas testimoniales, periciales y documentales que demostraron su negligencia.
Según la Fiscalía, la denuncia que llevó al juicio de Simón G. T. comenzó con un proceso civil de inquilinato, en el cual el demandado no era realmente arrendatario del inmueble en cuestión. Las pruebas incluyeron documentación del proceso y la sentencia en la que el exjuez ordenó el desahucio de una persona que no debía ser desalojada.
Además, el Consejo de la Judicatura emitió una calificación de manifiesta negligencia contra Simón G. T., lo que contribuyó a su destitución del cargo. Este caso de prevaricato se suma a otros problemas legales del exjuez, quien también enfrenta cargos en el caso Plaga. En este caso, la Fiscalía investiga una red ilegal de jueces y abogados que tramitaron de manera ilegítima acciones constitucionales para beneficiar a personas privadas de libertad.
La sentencia a Simón G. T. refleja el compromiso del sistema judicial de Manabí en mantener la integridad en el ámbito judicial y sancionar actos de corrupción y mala praxis.
