Tres gigantes europeos de la industria aeroespacial han dado el primer paso para formar una empresa conjunta que aspire a competir con SpaceX y Starlink. Airbus, Leonardo y Thales firmaron un memorando de entendimiento con el objetivo de consolidar sus operaciones en un solo conglomerado, que se proyecta como un “gigante” en innovación y tecnología espacial.
Según los cálculos de las compañías, esta nueva entidad empleará a unas 25.000 personas y se estima que alcanzará una facturación anual de 6.500 millones de euros, tomando en cuenta ventas ya proyectadas para los próximos tres años. Este movimiento representa un esfuerzo estratégico para fortalecer la posición europea en el sector espacial frente a competidores globales.
La estructura de la fusión contempla aportes específicos de cada empresa:
- Airbus integrará sus divisiones de Space Systems y Space Digital, pertenecientes a Airbus Defence and Space.
- Leonardo contribuirá con su unidad de Space, incluyendo su participación en Telespazio y Thales Alenia Space.
- Thales aportará principalmente sus participaciones en Thales Alenia Space, Telespazio y Thales SESO.
Con esta configuración, la nueva compañía europea busca no solo consolidar recursos, sino también ampliar su competitividad en el mercado espacial, donde actualmente dominan empresas estadounidenses lideradas por Elon Musk.
En un comunicado conjunto, las tres empresas adelantaron que la futura compañía “reunirá, creará y desarrollará un catálogo completo de tecnologías y soluciones integrales complementarias, abarcando desde la infraestructura espacial hasta los servicios, excluyendo los lanzadores espaciales”. La idea es posicionarse como un “actor europeo unificado” con capacidad de crecimiento y proyección internacional.
Esta alianza estratégica también refuerza los planes de Europa de impulsar investigación espacial, desarrollo tecnológico y proyectos científicos propios, fortaleciendo su presencia en el sector global. La compañía resultante se espera que inicie operaciones en 2027, marcando un hito en la consolidación de la industria aeroespacial europea.
Analistas destacan que, más allá de la competencia con SpaceX y Starlink, esta unión permitirá optimizar recursos, potenciar la innovación y mejorar la oferta de servicios espaciales a nivel internacional. La fusión podría redefinir la dinámica de inversión y cooperación en el continente, sentando las bases para futuras exploraciones y desarrollo tecnológico en el espacio.

