Estudio revela coloraciones inusuales en fauna silvestre de Ecuador, como tigrillos con pelaje negro y coatíes con manchas blancas

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Un nuevo estudio realizado en el corredor de conectividad Llanganates-Sangay, que conecta los parques nacionales Llanganates y Sangay, ha revelado sorprendentes hallazgos sobre la fauna silvestre de Ecuador. Utilizando cámaras trampa, los científicos han documentado 57 casos de animales con coloraciones inusuales, lo que proporciona valiosa información sobre la biodiversidad del país. Este trabajo es el resultado de más de una década de investigación en el campo, recopilando imágenes de los animales en su hábitat natural.

Entre los animales que se encontraron con coloraciones atípicas se incluyen especies como el agutí negro (Dasyprocta fuliginosa), el coatí de nariz marrón (Nasua nasua), la tayra (Eira barbara), el margay (Leopardus wiedii), el coatí andino de occidente y el tigrillo nebuloso (Leopardus pardinoides). Sin embargo, lo más destacable fue el hallazgo de tigrillos con pelaje negro, una condición conocida como melanismo.

Tigrillos con melanismo: el hallazgo más frecuente

De todos los registros, la especie que presentó la mayor cantidad de ejemplares con coloraciones inusuales fue el tigrillo nebuloso, con 49 casos documentados. La particularidad en estos animales fue que su pelaje, normalmente amarillo con manchas negras irregulares, aparecía completamente negro debido al melanismo. De los tigrillos registrados, aproximadamente el 43,5% tenía esta coloración anómala.

Además de la sorprendente prevalencia de tigrillos melanísticos, los científicos también observaron diferencias en sus patrones de comportamiento. Mientras que los tigrillos de pelaje tradicional mostraban su mayor actividad entre las 18:30 y las 21:00, los tigrillos melanísticos eran más activos durante la madrugada, específicamente a las 03:00, lo que podría sugerir adaptaciones de comportamiento en relación con su coloración.

Coatíes y otras especies con alteraciones de coloración

El estudio también documentó coatíes de nariz marrón con una coloración inusual. En lugar de su característico pelaje amarillo pálido o marrón con patas negras y una cola anillada oscura, algunos coatíes fueron observados con tonos grises en su cuerpo, cabeza y patas. Además, se registraron otros animales con marcas blancas distintivas, producto de una alteración genética conocida como piebaldismo. Entre estos animales se encontraron agutíes negros, tayras y coatíes andinos de occidente.

El melanismo y su relación con el clima tropical

El estudio, liderado por los científicos Elias Viteri-Basso, Juan Pablo Reyes Puig, Carolina Reyes-Puig y Gorky Ríos-Alvear, resalta que el melanismo, una condición que provoca un oscurecimiento de la piel o pelaje, es más común en mamíferos tropicales. Este fenómeno se asocia a factores ambientales como la temperatura, la humedad, la cobertura vegetal y la densidad de la vegetación, que influyen en la aparición de coloraciones más oscuras en las especies.

Aunque la falta de pigmentación puede ser perjudicial para algunos animales al reducir su capacidad de camuflaje, el melanismo también podría ser una ventaja en ciertos ecosistemas al proporcionar una mejor adaptación a las condiciones locales.

Conclusiones del estudio y su impacto en la biodiversidad ecuatoriana

Este estudio abre nuevas perspectivas sobre la fauna de Ecuador y subraya la importancia de la conservación de especies con características genéticas inusuales. Los resultados también ofrecen una oportunidad para profundizar en la comprensión de los factores ambientales que influyen en la evolución de los animales en la región amazónica y los Andes. Estos hallazgos pueden contribuir a futuras investigaciones sobre biodiversidad y conservación, ayudando a proteger a las especies que habitan en estos ecosistemas únicos.

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