Una nueva serie de Netflix, titulada “Monstruos: la historia de Lyle y Erik Menéndez”, ha generado controversia y críticas contundentes por parte de Erik Menéndez, uno de los hermanos que mató a sus padres en 1989. La serie, que se estrenó la semana pasada, rápidamente se convirtió en uno de los contenidos más vistos de la plataforma.
Protagonizada por Cooper Koch y Nicholas Alexander Chavez como los hermanos Menéndez, y con Javier Bardem y Chloë Sevigny en los papeles de sus padres, la serie dramatiza el parricidio de José y Kitty Menéndez, quienes fueron asesinados a tiros en su hogar en Beverly Hills. En el momento del crimen, Lyle y Erik tenían 21 y 18 años, respectivamente, y al principio afirmaron haber encontrado a sus padres muertos. Sin embargo, finalmente fueron juzgados y condenados por el crimen.
Los hermanos alegaron que actuaron en defensa propia después de años de supuestos abusos físicos y sexuales. La fiscalía, por otro lado, argumentó que el motivo era económico, buscando heredar la fortuna de sus padres. Ambos hermanos fueron sentenciados a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Críticas desde la Cárcel
Desde su encarcelamiento, Erik Menéndez expresó su descontento a través de una carta publicada en X por su esposa, calificando la serie como una «calumnia desalentadora». “Creía que habíamos dejado atrás las mentiras y las distorsiones sobre Lyle, que ahora se caricaturiza con falsedades que abundan en la serie”, afirmó.
Erik cuestionó la intención del creador Ryan Murphy, sugiriendo que no puede ser tan ingenuo para no conocer los hechos reales de sus vidas. “Es doloroso ver cómo la representación deshonesta de Netflix ha distorsionado la narrativa de nuestro crimen, regresando a una época en la que se ignoraba el abuso masculino”, agregó, enfatizando que muchas víctimas han desmentido esos mitos en las últimas dos décadas.
La serie ofrece una visión de los asesinatos desde varias perspectivas, intentando explorar las razones detrás de las acciones de los hermanos, mientras que los creadores sostienen haber realizado una investigación exhaustiva.
Respuesta de Ryan Murphy
Ryan Murphy, el creador de la serie, se defendió ante las críticas, destacando que Erik hizo su declaración sin haber visto el programa. “Es difícil para alguien ver su vida representada en la pantalla”, admitió. Murphy enfatizó que una parte significativa de la serie, entre el 60 y el 65%, se centra en el abuso que los hermanos afirmaron haber sufrido.
“Nos aseguramos de darles espacio para expresar su versión”, añadió Murphy. Sin embargo, también defendió la decisión de mostrar la perspectiva de los padres, ya que considera esencial incluir a todas las partes involucradas en la narrativa. “Hay cuatro personas involucradas, dos de las cuales están muertas. Teníamos la obligación como narradores de presentar su perspectiva”, concluyó.

