Un tribunal en Argentina ha emitido una orden de captura contra Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, por presuntos crímenes de lesa humanidad. Esta decisión, tomada por la Cámara Federal de Buenos Aires, surge de una causa abierta a principios de 2023 tras una denuncia presentada por el Foro Argentino para la Defensa de la Democracia (FADD). Este organismo basa su demanda en el principio de jurisdicción universal, que permite a las naciones procesar graves violaciones de derechos humanos sin importar dónde hayan ocurrido.
Además de Maduro, la orden de captura se extiende al ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello, y a otros funcionarios del gobierno chavista. El FADD, compuesto por una red de políticos, académicos, periodistas y defensores de derechos humanos, ha calificado esta decisión como «histórica».
Tomás Farini Duggan, representante legal del FADD, subrayó que este es un triunfo para las valientes víctimas que han denunciado la persecución, las detenciones arbitrarias y las torturas ocurridas durante el régimen de Maduro. Waldo Wolff, presidente del FADD y actual ministro de Seguridad de Buenos Aires, reafirmó su compromiso de apoyar a los venezolanos en su búsqueda de justicia y reparación.
Elisa Trotta, secretaria general del FADD, advirtió que, a partir de este momento, Maduro se convierte en un prófugo de la justicia. «El mundo se ha vuelto más pequeño para quienes han cometido crímenes atroces», afirmó. Trotta también recordó que el gobierno de Maduro está siendo investigado por la Corte Penal Internacional (CPI) por delitos similares.
Esta decisión de la justicia argentina llega poco después de que la Misión Internacional Independiente de la ONU para la Determinación de Hechos denunciara una «brutal represión» en Venezuela tras las elecciones presidenciales del 28 de julio pasado. Trotta hizo un llamado al fiscal de la CPI, Karim Khan, para que avance en la emisión de órdenes de captura internacionales y se ponga fin a la impunidad en Venezuela.
Este desarrollo no solo resalta el compromiso de Argentina con los derechos humanos, sino que también envía un mensaje claro a los dictadores en el mundo: la impunidad tiene sus días contados.

