El sistema hidroeléctrico de Ecuador experimenta una mejora significativa con la recuperación de la cota del embalse de Mazar y el aumento en la generación de la central Coca Codo Sinclair. Estos avances se producen en un contexto complicado de sequía hidrológica que afecta algunas regiones del país, aunque las precipitaciones recientes han contribuido a estabilizar parcialmente las operaciones.
El embalse de Mazar: avances y retos en medio de la sequía
Según el reporte de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), este martes 19 de noviembre la cota del embalse de Mazar alcanzó los 2.111,19 metros sobre el nivel del mar (m s. n. m.), un aumento respecto al nivel más bajo registrado el pasado viernes 15 de noviembre, cuando la cota había llegado a 2.110,29 m s. n. m. Esta mejora es importante, pues los niveles de agua de los embalses en la región han sido impactados por la prolongada sequía, que según la Empresa Pública Municipal de Telecomunicaciones, Agua Potable, Saneamiento y Gestión Ambiental (Etapa), lleva 130 días afectando a Ecuador.
Aunque en algunas zonas de Cuenca se registraron lluvias focalizadas el 19 de noviembre, estas no fueron suficientes para mejorar significativamente las condiciones del Complejo Hidroeléctrico Paute Integral, el cual desde el 16 de noviembre ha tenido un funcionamiento intermitente debido a la falta de agua en los embalses. La sequía hidrológica continúa siendo un desafío para la generación de energía hidroeléctrica en muchas partes del país, especialmente en las cuencas de los ríos más importantes.
Mejora en la generación de Coca Codo Sinclair
Por otro lado, Coca Codo Sinclair, la mayor central hidroeléctrica de Ecuador, está experimentando una notable mejora en su producción de energía. Esta central tiene una capacidad de generación instalada de 1.500 megavatios (MW) y ha registrado un aumento significativo en su rendimiento. El lunes 18 de noviembre, la central alcanzó una producción de 723,42 MWh, lo que representa una mejora respecto a los 559,1 MWh generados una semana antes, el lunes 11 de noviembre.
Este aumento en la producción se debe principalmente a las precipitaciones recientes en las provincias de Napo y Sucumbíos, zonas cercanas al complejo hidroeléctrico. Estas lluvias han favorecido la recuperación del caudal en los ríos que abastecen a la central. La ministra de Energía y Minas (e), Inés Manzano, también señaló que se pronosticaban más lluvias para el 19 y 21 de noviembre, lo cual podría seguir ayudando a mejorar las condiciones de generación.
A pesar de este progreso, para que Coca Codo Sinclair funcione a su capacidad máxima, se requiere un caudal entre 280 m³/s y 320 m³/s. Ayer, el caudal registrado era de 115,38 m³/s, lo que sigue siendo insuficiente para operar a plena capacidad, pero es un avance respecto a las condiciones anteriores.
Desafíos de la sequía y el pronóstico de lluvias
A pesar de las lluvias recientes, el país sigue enfrentando los efectos de la sequía hidrológica que ha reducido el caudal de los ríos y ha afectado las operaciones de varias plantas hidroeléctricas. Las precipitaciones en las zonas altas, que alimentan los principales embalses del país, han sido inconstantes y no han logrado restablecer el nivel de los cuerpos de agua a niveles óptimos para la generación de electricidad.
Por esta razón, las autoridades continúan monitoreando las condiciones climáticas y del caudal en las principales zonas hidroeléctricas, como Coca Codo Sinclair y Paute Integral, para ajustar las operaciones y maximizar la producción de energía dentro de las limitaciones actuales.
Conclusión: Esperanza en las lluvias y la estabilización del sistema
La mejora en la cota del embalse de Mazar y el aumento de la generación en Coca Codo Sinclair son señales positivas, pero la situación sigue siendo incierta debido a los efectos prolongados de la sequía. Con el pronóstico de más lluvias en las próximas semanas, existe la esperanza de que el sistema hidroeléctrico ecuatoriano pueda recuperarse y estabilizar la producción de energía a niveles más sostenibles.

