En medio de un ambiente político y social tenso, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió este miércoles a las críticas por la instalación de vallas metálicas alrededor de Palacio Nacional, argumentando que la medida tiene un propósito preventivo: evitar enfrentamientos, proteger a los manifestantes, a las fuerzas de seguridad y al patrimonio histórico.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal explicó que la decisión se tomó tras analizar antecedentes de manifestaciones en las que se registraron agresiones a reporteros y elementos policiales, así como daños a bienes públicos.
“Golpearon reporteros, en fin, acciones violentas que a lo mejor no eran de los maestros, sino de algunos provocadores, pero lo que buscamos es evitar eso”, señaló Sheinbaum.
La presidenta alertó además sobre la presencia de grupos infiltrados, conocidos como “bloques negros”, que suelen aprovechar las protestas pacíficas para generar disturbios.
“Recientemente vieron estos bloques negros que no necesariamente son de las manifestaciones, sino que se insertan y utilizan distintos artefactos para quemar”, advirtió.
Sheinbaum insistió en que la prioridad del gobierno es resguardar la seguridad de Palacio Nacional, considerado un símbolo histórico y cultural de México, además de prevenir que las fuerzas de seguridad sean blanco de agresiones durante las marchas.
“Tenemos la responsabilidad de cuidar Palacio Nacional. Es un monumento histórico, un símbolo de nuestro país”, recalcó.
La mandataria subrayó que la colocación de las vallas no representa un acto de represión, sino una estrategia de prevención ante las movilizaciones convocadas en la capital.
“Es mejor poner las vallas a que haya un enfrentamiento que ponga en riesgo la vida de alguna persona. Ese es el objetivo de las vallas”, enfatizó.
En ese contexto, cuestionó los motivos de las nuevas movilizaciones anunciadas por distintos grupos sociales y sindicales, entre ellos la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que convocó a un paro nacional y bloqueos en al menos 20 estados del país, en demanda de la derogación de la Ley del ISSSTE, la cual —según los docentes— afecta sus derechos laborales.
“No vemos qué necesidad hay de venir a Palacio Nacional. No tiene que ver con que no haya diálogo. Están abiertas las puertas”, puntualizó la presidenta, sugiriendo que algunos sectores estarían utilizando las protestas con fines políticos.
Sheinbaum también mencionó que la marcha programada por el colectivo “Generación Z México”, prevista para el 15 de noviembre, surge como respuesta a la inseguridad que enfrenta el país, pero reiteró que todas las manifestaciones deben desarrollarse de forma pacífica.
“Es importante que se conozca quiénes están convocando esta movilización. Y las vallas, repito, son para proteger la vida de las personas”, concluyó.
La presidenta reafirmó su compromiso con la libertad de expresión y el derecho a la protesta, pero insistió en que la prevención es necesaria para garantizar la seguridad ciudadana y preservar el orden público durante las próximas movilizaciones en la Ciudad de México.

