Las Fuerzas Armadas del Ecuador, a través de operativos intensificados en la frontera norte, desmantelaron una refinería ilegal de crudo en el sector de Peña Blanca, provincia de Sucumbíos. Esta estructura artesanal era utilizada presuntamente para la producción de gasolina blanca, un insumo químico esencial en el procesamiento de sustancias ilícitas.
Refinería artesanal: foco de actividades ilícitas
De acuerdo con información de inteligencia militar, el sitio operaba de forma oculta en una zona selvática de difícil acceso y contaba con una piscina rudimentaria donde se almacenaba petróleo crudo. Este material era trasladado hacia una zona de procesamiento compuesta por al menos dos tanques cisterna. Luego de un proceso artesanal de destilación, se obtenía gasolina blanca, combustible clave para alimentar laboratorios clandestinos de droga.
La intervención se realizó como parte de los controles fronterizos que han sido reforzados en los últimos meses para combatir el narcotráfico y otras actividades ilegales en la región amazónica.
Operativos en la frontera norte se intensifican
El Ejército ecuatoriano ha incrementado su presencia y operaciones en zonas vulnerables como Sucumbíos, donde se han detectado múltiples infraestructuras ligadas al crimen organizado. La ubicación estratégica de esta provincia, colindante con Colombia, la convierte en una ruta clave para el tráfico de drogas y combustibles.
“Estas acciones forman parte de nuestro compromiso por frenar el avance del narcotráfico en territorio nacional”, declaró un portavoz militar que participó en la operación. Agregó además que los controles continuarán en toda la zona fronteriza, en coordinación con otras entidades del Estado.
Sin detenidos, pero con material incautado
Durante el operativo no se registraron personas detenidas. Sin embargo, los uniformados procedieron a destruir el sitio e incautar elementos utilizados en el proceso de refinación. Se estima que esta refinería ilegal tenía la capacidad de generar varios cientos de litros de gasolina blanca al día, suficiente para abastecer a laboratorios de cocaína en la región.
Las autoridades siguen investigando si el crudo utilizado provenía de perforaciones ilegales o si era desviado de infraestructuras oficiales.
