EE. UU. recompensará con bono de USD 10.000 a controladores aéreos que trabajaron durante el cierre de gobierno

Noticia

El prolongado cierre de gobierno en Estados Unidos, que se extendió por 43 días, ha dejado consecuencias más allá del ámbito político. Miles de controladores aéreos se vieron obligados a continuar con sus labores sin recibir pago desde el 1 de octubre, mientras otros optaron por ausentarse de sus puestos en medio de la incertidumbre. Ahora, la administración del presidente Donald Trump ha anunciado medidas tanto de recompensa como de sanción para estos trabajadores esenciales.

Durante una conferencia de prensa en el aeropuerto O’Hare de Chicago, el secretario de Transporte, Sean Duffy, confirmó que los controladores que se mantuvieron activos durante el cierre recibirán un bono extraordinario de USD 10.000. Esta compensación busca reconocer el compromiso de quienes garantizaron la seguridad aérea en medio de la crisis presupuestaria más prolongada en la historia reciente del país.

“Muchos de ellos trabajaron sin saber cuándo recibirían su próximo cheque. Su dedicación fue fundamental para mantener el sistema aéreo operativo”, destacó Duffy.

Sin embargo, el secretario también expresó una “preocupación especial” por aquellos controladores que dejaron de presentarse al trabajo antes de perder su primer pago. Aunque no se han detallado las sanciones, Duffy aseguró que el Departamento de Transporte investigará los casos de ausentismo y evaluará posibles medidas disciplinarias.

“No sabían cuánto duraría el cierre, no habían perdido un período de pago y no vinieron a trabajar. Es una cuestión de compromiso y patriotismo”, subrayó el funcionario.

Caos en los aeropuertos y reducción de vuelos

La falta de personal derivó en un caos sin precedentes en los aeropuertos estadounidenses. La Administración Federal de Aviación (FAA) ordenó reducir un 10% de los vuelos en 40 aeropuertos principales, lo que provocó la cancelación de más de 7.000 vuelos entre el viernes y el lunes de la semana pasada, según informó Business Insider.

Aunque el acuerdo para poner fin al cierre federal se alcanzó el 12 de noviembre, la FAA advirtió que los vuelos no se reanudarán de inmediato, pues el restablecimiento completo de las operaciones podría tardar varios días.

Un sistema bajo presión

El cierre de gobierno ha evidenciado la vulnerabilidad del sistema aéreo estadounidense, que ya enfrentaba una escasez de controladores aéreos antes de la crisis. La normativa exige que los aspirantes comiencen su formación antes de los 31 años, se jubilen a los 56 y completen tres años de entrenamiento intensivo.

Con menos personal disponible, quienes permanecieron en sus puestos soportaron jornadas extenuantes y una mayor carga operativa. Duffy advirtió que “prácticamente ningún controlador puede sobrevivir sin dos cheques consecutivos”, y muchos podrían verse forzados a buscar empleos secundarios mientras el Congreso define una solución presupuestaria definitiva.

Mientras tanto, el bono propuesto busca enviar un mensaje de reconocimiento y apoyo a los empleados que, pese a la adversidad, mantuvieron la seguridad aérea del país. Sin embargo, el debate sobre las sanciones podría abrir un nuevo frente de tensión laboral en el sector aeronáutico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *