El Gobierno de Estados Unidos anunció una importante reducción en los precios de los tratamientos más utilizados para la pérdida de peso. El presidente Donald Trump confirmó que se alcanzaron acuerdos con las farmacéuticas Eli Lilly y Novo Nordisk para ofrecer “descuentos drásticos” en medicamentos que utilizan la molécula GLP-1, empleada en terapias contra la obesidad y la diabetes tipo 2.
Durante su intervención del jueves, Trump afirmó que “ambas compañías han acordado ofrecer su medicamento más popular para la pérdida de peso GLP-1 con descuentos drásticos”. Estos fármacos, conocidos por su capacidad de suprimir el apetito y regular los niveles de glucosa, han ganado gran popularidad en los últimos años por su efectividad en ayudar a las personas a reducir peso de manera sostenida.
Hasta ahora, el costo mensual de un tratamiento con medicamentos GLP-1 en Estados Unidos podía superar los 1.000 dólares, lo que limitaba su acceso a miles de pacientes. Sin embargo, el nuevo acuerdo impulsado por la Casa Blanca permitirá que las dosis iniciales orales se ofrezcan a un precio aproximado de 150 dólares, una reducción de cerca del 85%.
Un alto funcionario estadounidense explicó que este ajuste representa “alrededor de una novena parte del precio actual” y que estará disponible para beneficiarios de Medicare, el programa de salud destinado a jubilados; Medicaid, que atiende a personas de bajos ingresos; y también a través de TrumpRx, una plataforma digital recientemente lanzada para la adquisición directa de medicamentos con precios preferenciales.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos del presidente Trump para hacer frente al alto costo de los fármacos en el país, una de las principales promesas de su segundo mandato. “Ningún estadounidense debería tener que elegir entre su salud y sus finanzas”, señaló el mandatario al presentar el acuerdo.
Expertos en salud pública consideran que esta medida podría tener un impacto significativo en el acceso a tratamientos de obesidad y diabetes, dos de las condiciones crónicas más prevalentes en la población estadounidense. Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), más del 42% de los adultos en EE. UU. viven con obesidad, y cerca del 11% padece diabetes tipo 2.
Además, la demanda de fármacos basados en GLP-1 —como el semaglutide y el tirzepatide— ha crecido exponencialmente, impulsando un debate sobre la necesidad de regulaciones que garanticen su disponibilidad y precios justos. Con este nuevo acuerdo, Washington busca reducir la carga económica para los pacientes y fomentar un mercado farmacéutico más accesible.
En palabras del mandatario, “este es solo el primer paso hacia un sistema de salud donde los medicamentos esenciales estén al alcance de todos los estadounidenses”.

