Eduardo Franco asume en el CPCCS y garantiza transparencia en concursos públicos
El Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) tiene un nuevo integrante en su pleno: Eduardo Franco Loor. El abogado se incorporó oficialmente al consejo el 13 de enero de 2025, tras la destitución del exvocal Juan Guarderas Cisneros, quien fue censurado por un juicio político en la Asamblea Nacional. La llegada de Franco ocurre en un momento clave, ya que el CPCCS está organizando concursos públicos para seleccionar autoridades de control y miembros de la Función Judicial.
Franco, quien regresa de un evento cultural en Venezuela, se mostró comprometido con su nueva labor y destacó en sus primeras declaraciones que no está en el CPCCS para crear una mayoría, sino para trabajar de manera conjunta con el resto de los consejeros. En una plenaria virtual, al final de su participación, se le vio desconectarse de la plataforma y expresar que se sentía “cansado”.
Compromiso con la transparencia: no habrá manipulaciones en concursos
Uno de los puntos más enfocados en sus declaraciones fue la firme postura que adoptó respecto a los concursos públicos. Franco aseguró que no permitirá “triquiñuelas” o manipulaciones en los procesos de selección, garantizando que todos los candidatos tendrán la oportunidad de participar de forma justa y transparente.
«No me prestaré a ninguna triquiñuela de amarrar un concurso público«, afirmó rotundamente. Este compromiso está alineado con su visión de llevar adelante su labor institucionalmente, de acuerdo con sus principios morales y cristianos, y sin influencias externas de ningún tipo.
Un vocal cercano a la Revolución Ciudadana y con historial judicial
Eduardo Franco es conocido por su vinculación al movimiento político Revolución Ciudadana (RC), liderado por el expresidente Rafael Correa. Esta cercanía se reflejó en su candidatura al CPCCS, impulsada a través de campañas en redes sociales, así como la de otros consejeros, como Augusto Verduga, Yadira Saltos y Vielka Párraga. A raíz de esta relación, Franco y otros miembros del consejo se enfrentan a una denuncia electoral presentada ante el Tribunal Contencioso Electoral (TCE), debido a la presunta infracción cometida en el proceso electoral de su elección. Esta denuncia derivó en su destitución en primera instancia, aunque aún queda pendiente una apelación que será resuelta por el pleno de jueces.
Franco, además, fue abogado defensor del exvicepresidente Jorge Glas, involucrado en casos de corrupción como Odebrecht y Sobornos, y actualmente preso por estos procesos. A pesar de su cercanía con Glas, Franco defendió su inocencia, pero subrayó que, en su rol dentro del CPCCS, actuará de manera independiente y conforme a la ley y la Constitución, sin influencias de su pasado político.
Desafíos en el CPCCS: concursos cruciales para la Función Judicial y autoridades de control
La incorporación de Franco llega en un periodo crucial para el CPCCS, ya que se están organizando varios concursos públicos para nombrar a vocales del Consejo Nacional Electoral (CNE), fiscales y miembros del Consejo de la Judicatura (CJ). A pesar de la urgencia de estos procesos, el nombramiento de los nuevos vocales del CJ enfrenta retrasos debido a que las autoridades competentes, como el presidente Daniel Noboa Azín y el presidente de la Corte Nacional de Justicia (CNJ), José Suing Nagua, aún no han enviado los nombres de sus candidatos.
Franco ha expresado que su rol dentro del CPCCS será uno de transparencia y proyección. Aseguró que su participación no será solo simbólica, sino que se dedicará a garantizar que todos los concursos sean gestionados de acuerdo con los más altos estándares de justicia y equidad.
Un futuro incierto en la elección de autoridades
A pesar de los esfuerzos por avanzar en la selección de las autoridades necesarias para el buen funcionamiento del Estado, los retrasos en el envío de candidaturas por parte del presidente y la Corte Nacional complican el proceso. Según Franco, es fundamental que los concursos públicos para las vacantes en la Función Judicial y el CNE se realicen de forma apegada a la ley, sin interferencias externas ni manipulaciones.
Franco dejó claro que su actuación se basará en el cumplimiento de las normas constitucionales y en la transparencia de los procesos, evitando cualquier tipo de influencia política o manipulación en las decisiones del CPCCS.
