En un país donde la mayoría de los neumáticos usados termina en espacios no autorizados, una iniciativa está cambiando la historia del reciclaje. Más de 8,7 millones de llantas han sido recuperadas y transformadas en productos útiles como pisos de caucho, esculturas artísticas, bolsos y otros artículos, gracias al trabajo del Sistema Ecuatoriano de Gestión Integral de Neumáticos Usados (SEGINUS).
De acuerdo con un estudio elaborado por la Universidad de Las Américas (UDLA), más del 50 % de los neumáticos desechados en Ecuador son arrojados en botaderos, rellenos sanitarios o espacios públicos sin control, generando una grave amenaza ambiental. Este manejo inadecuado no solo contamina el suelo y el agua, sino que también contribuye a la proliferación de vectores transmisores de enfermedades.
Un sistema certificado que da nueva vida al caucho
SEGINUS ha puesto en marcha un sistema trazable y certificado de gestión ambiental, cuyo objetivo es reducir el impacto negativo que los residuos de llantas generan. Desde su creación, la entidad ha logrado articular una red de actores —fabricantes, importadores, recicladores y diseñadores— para garantizar un proceso responsable y sostenible.
“El reciclaje de neumáticos en Ecuador no solo evita la contaminación, también permite impulsar nuevas industrias creativas y circulares”, destaca el equipo técnico de SEGINUS.
De residuo contaminante a solución útil
Gracias al caucho reciclado, hoy se pueden ver pisos de seguridad en parques infantiles, superficies deportivas, obras de arte urbano e incluso bolsos diseñados a partir del material transformado. Estas nuevas aplicaciones no solo alargan la vida útil del neumático, sino que generan empleo e innovación local.
A través de su plataforma, SEGINUS permite identificar puntos de acopio y traza el destino final de cada llanta, cumpliendo con estándares nacionales e internacionales de sostenibilidad.
Educación y participación ciudadana
La organización también ha llevado a cabo campañas de sensibilización sobre el impacto de los neumáticos en el medioambiente y la importancia de su correcta disposición. Además, trabaja de la mano con municipalidades, empresas privadas y centros educativos para fomentar la cultura del reciclaje.
En palabras del equipo de SEGINUS: “El objetivo no es solo reciclar, sino generar conciencia sobre un problema ambiental que podemos resolver juntos”.
