El Gobierno de Ecuador ha emitido una resolución que declara de prioridad nacional la producción de gas natural en el Campo Amistad, ubicado en el Golfo de Guayaquil. La decisión busca anticiparse al periodo de estiaje que se espera entre septiembre de 2025 y marzo de 2026, cuando la generación hidroeléctrica se verá considerablemente limitada. En este contexto, también se ha dispuesto la compra de gas natural adicional para garantizar la cobertura energética del país.
430 MW de generación firme: la meta que impone el estiaje
Según el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), el país requerirá al menos 430 megavatios (MW) adicionales de generación firme para cubrir la demanda energética durante el próximo periodo seco. Esta situación ha llevado al Ministerio de Energía y Minas a acelerar las gestiones para aumentar la producción local y asegurar importaciones oportunas.
La resolución ministerial incluye la planificación inmediata de nuevas obras, revisión de contratos vigentes y la incorporación del sector privado en la producción y distribución de gas natural, especialmente para su uso en plantas termoeléctricas.
Campo Amistad: motor clave de la estrategia energética
El Campo Amistad, operado por la estatal Petroamazonas, será el pilar de esta estrategia energética. Con reservas estimadas en 500 mil millones de pies cúbicos, su potencial resulta fundamental para cubrir parte de la demanda que no podrá ser abastecida por las hidroeléctricas debido a la sequía estacional.
Las autoridades han afirmado que los trabajos de reactivación y ampliación en este campo permitirán elevar su producción a niveles que garanticen un suministro sostenido para las termoeléctricas en la costa del país, donde se concentra buena parte del consumo energético industrial.
Compra de gas en el mercado internacional
Además de fortalecer la producción interna, el gobierno ecuatoriano ha autorizado la adquisición de gas natural en mercados internacionales. Esta medida servirá como respaldo en caso de que las condiciones climáticas sean más severas de lo previsto o si existen imprevistos en la cadena de producción local.
El plan de contingencia contempla, además, la posibilidad de acuerdos bilaterales con países vecinos como Perú y Colombia para el intercambio energético temporal durante los meses críticos.
Garantizar energía sin recurrir a apagones
El objetivo central de esta estrategia es evitar cortes programados de energía como los ocurridos en años anteriores. La demanda nacional promedio supera actualmente los 4.000 MW diarios, y se espera que siga creciendo en 2025 debido al desarrollo industrial y al crecimiento poblacional.
El Ministerio de Energía ha señalado que estas medidas forman parte de una planificación responsable para mitigar los efectos del cambio climático y mantener la estabilidad del sistema eléctrico nacional.

