Ecuador enfrenta crisis de maíz: industrias piden importar 300,000 toneladas para mitigar déficit

ECONOMÍA

Ecuador se encuentra en una profunda crisis de abastecimiento de maíz, un problema que se ha intensificado este año debido a factores climáticos adversos y decisiones de cultivo de los productores. La situación ha llevado a diversas industrias, como la avícola, porcícola y de alimentos balanceados, a solicitar al gobierno la autorización para importar 300,000 toneladas del grano.

Según Jorge Josse, director ejecutivo de la Asociación de Productores de Alimentos Balanceados (Aprobal), la escasez ha comenzado a afectar significativamente a los negocios. Este año, el país ha recibido alrededor de 250,000 toneladas de maíz de contrabando procedente de Perú, una cantidad que, aunque ayuda, no es suficiente para cubrir el déficit total. “La situación es insostenible”, subraya Josse.

La falta de maíz ha forzado a muchos productores a tomar decisiones drásticas. Por ejemplo, los productores de huevos están sacrificando sus gallinas para carne, dado que no pueden alimentarlas adecuadamente. De manera similar, los criadores de pollos y cerdos han detenido nuevas inversiones en lotes de engorde, y las fábricas de alimentos balanceados han disminuido su producción.

Marisol Molina, directora ejecutiva de la Unión de Productores, ha sido una de las primeras en alertar sobre un inminente desabastecimiento de huevos de mesa en las próximas semanas. Ella atribuye esta situación a la sequía, el cambio en cultivos hacia productos como el cacao, y problemas con las semillas de maíz. Molina enfatiza la necesidad de que el Gobierno autorice la importación del grano para evitar un colapso en la oferta.

Josse respalda esta medida, señalando que la importación de 300,000 toneladas de maíz debería comenzar a llegar gradualmente desde diciembre de este año hasta febrero de 2025, momento en que no habrá cosecha nacional. Este volumen es vital, ya que las industrias avícola y porcícola requieren aproximadamente 130,000 toneladas mensuales, lo que equivale a 1,560,000 toneladas al año. Sin embargo, se estima que la cosecha de este año será solo de un millón de toneladas, dejando un déficit de 560,000 toneladas.

Además del maíz que ha ingresado de contrabando, que ha sido utilizado en parte por productores de proteína animal, el déficit de maíz persiste. El Servicio Nacional de Aduanas (Senae) reportó recientemente la aprehensión de 899 sacos de maíz de origen extranjero en Imbabura, con un valor cercano a $40,455, debido a que no cumplían con las regulaciones aduaneras.

Las cifras de producción en las provincias productoras de maíz también reflejan un descenso alarmante. En Manabí, que normalmente produce 450,000 toneladas, se espera que la producción de este año no supere las 300,000 toneladas. En Los Ríos, la producción caerá de 400,000 a 330,000 toneladas, mientras que Guayas y Loja también reportarán bajas significativas en comparación con sus promedios históricos.

En cuanto a los precios, el costo del maíz importado, que incluye un 30% de aranceles, se sitúa en $14.70 el quintal, mientras que el maíz nacional alcanza los $21. El precio mínimo de sustentación es de $16.50, lo que indica que la situación es insostenible para muchos productores.

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