La madrugada del martes 27 de mayo estuvo marcada por dos violentas explosiones que afectaron a negocios dedicados a la venta de repuestos automotores en Guayaquil. Estos incidentes se suman a una serie de actos similares que en días recientes se registraron en el sector de Samanes 2, aumentando la alarma entre los comerciantes y habitantes de la ciudad.
Uno de los ataques tuvo lugar en la intersección de las calles Décima y Cuenca, donde un local especializado en llantas y repuestos fue blanco de la detonación. Según los primeros reportes, la explosión causó daños visibles en la infraestructura del establecimiento, como la destrucción parcial de una puerta enrollable y un hueco significativo en el piso del negocio. Además, el impacto provocó el corte del suministro eléctrico en la zona y dejó fuera de servicio una cámara de seguridad que formaba parte del sistema de vigilancia del local.
Este tipo de incidentes generan preocupación en el sector comercial de Guayaquil, especialmente entre los vendedores de repuestos automotores, quienes han expresado su temor ante la repetición de estos ataques en distintos puntos de la ciudad. La inseguridad creciente no solo afecta su actividad económica, sino también la percepción de seguridad en sus comunidades.
Las autoridades policiales se encuentran investigando el origen de estas explosiones para dar con los responsables y evitar que hechos similares se repitan. Sin embargo, hasta el momento, no se reportan detenidos ni se ha esclarecido el motivo detrás de estos atentados.
Cabe recordar que en los últimos días, el sector de Samanes 2 también sufrió incidentes similares, con la detonación de explosivos en locales comerciales, lo que indica un posible patrón de ataques dirigidos a negocios de Guayaquil.
Este aumento en la violencia con uso de explosivos llama a la acción urgente por parte de las autoridades locales y nacionales para reforzar la seguridad en áreas comerciales y proteger la vida y bienes de los ciudadanos.
En conclusión, las recientes explosiones en Guayaquil no solo dejaron daños materiales en los negocios afectados, sino que también avivan la preocupación sobre la seguridad en la ciudad, especialmente para quienes trabajan en sectores vulnerables como el de repuestos automotores.
