Un agente de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) de Quito está en el centro de una polémica investigación tras ser arrestado el 10 de septiembre en el parque de Conocoto. El uniformado enfrenta cargos por presunta extorsión a transportistas informales, lo que ha revelado serias preocupaciones sobre la integridad del cuerpo de tránsito en la ciudad.
Según las acusaciones, el agente habría citado a un grupo de diez mujeres dedicadas al transporte informal, exigiendo un pago de $120 a cambio de información sobre futuros operativos de control. Esta detención se produjo gracias a una alerta ciudadana que permitió a las autoridades intervenir antes de que se completara el intercambio.
El 12 de septiembre se llevó a cabo la audiencia en la que se calificó la flagrancia del delito y se formularon cargos contra el agente por concusión, un delito que implica el abuso de poder para obtener beneficios indebidos. Durante la audiencia, el juez impuso medidas cautelares que obligan al agente a presentarse dos veces por semana ante la autoridad competente y le prohibió salir del país.
La instrucción fiscal sobre el caso se prolongará por 30 días, durante los cuales se recogerán pruebas y se investigará a fondo la conducta del agente. Mientras tanto, la AMT ha decidido mantener al funcionario en sus funciones, aunque se le asignarán únicamente tareas administrativas mientras se desarrolla el proceso judicial.
En paralelo, la AMT está recopilando evidencia para proceder con la remoción del agente. Sin embargo, se enfrenta a un proceso legal para despedir al funcionario sin que esto resulte en demandas laborales.
La denuncia señala que el agente había estado realizando supuestos operativos en la zona de Alangasí durante las dos semanas previas a su detención. En ese tiempo, se habría exigido dinero a cambio de no realizar controles sobre las unidades de transporte y de proporcionar información privilegiada sobre las inspecciones.
Durante su arresto, el agente intentó deshacerse del dinero recibido de la denunciante, pero las autoridades lograron recuperar el efectivo junto con su teléfono celular y uniforme, los cuales están bajo custodia.
Las autoridades han instado a la ciudadanía a denunciar cualquier acto de corrupción o extorsión, recordando que los agentes legítimos de la AMT deben estar identificados con un chaleco que muestre claramente las insignias de la institución, su nombre y código. Además, se enfatizó que los operativos de control no son conducidos por un solo agente, sino que requieren la participación de varios funcionarios, un patrullero y la logística adecuada.

