En un operativo realizado este martes en Tungurahua, las autoridades desmantelaron un prostíbulo clandestino que operaba bajo la fachada de un local de venta de joyas. La intervención, llevada a cabo por la Policía Nacional en conjunto con la Unidad Especializada en Niños, Niñas y Adolescentes (Dinapen) y la Comisaría Nacional de Ambato, destapó una red de explotación sexual en la que mujeres eran reclutadas con la promesa de obtener $50 diarios a cambio de ofrecer servicios sexuales.
La fachada de una joyería y las actividades clandestinas
El local, registrado en el RUC (Registro Único de Contribuyentes) como establecimiento dedicado a la venta de joyas, sirvió como una tapadera para actividades ilegales. Durante el operativo, las autoridades lograron identificar a varias mujeres que ofrecían servicios sexuales en el lugar. Roberto Infante, comisario Nacional de Ambato, explicó que, aunque en el momento de la intervención no se encontraban menores de edad, el establecimiento había estado vinculado previamente con el reclutamiento de adolescentes para fines de explotación sexual.
El proceso de captación de mujeres
El modus operandi del prostíbulo clandestino consistía en atraer a mujeres jóvenes a través de anuncios publicitarios que ofrecían un salario de $50 diarios por trabajo en el negocio de las joyas. Sin embargo, una vez que las interesadas llegaban al lugar, se les indicaba que el trabajo consistiría en actividades sexuales, lo que desencadenaba la explotación.
El operativo fue posible gracias a un exhaustivo trabajo de inteligencia policial, que desde hace aproximadamente tres meses venía investigando el caso. Las denuncias sobre el reclutamiento de mujeres, algunas de ellas menores de edad, alertaron a las autoridades sobre la actividad ilícita.
Operativo policial y hallazgos
A pesar de que la intervención no encontró menores de edad en el local durante el operativo, las investigaciones confirmaron que en ocasiones anteriores sí había habido explotación sexual de menores. Infante explicó que la Dinapen había tomado medidas inmediatas para detener esta práctica, que representaba un grave delito de abuso y explotación sexual de menores de edad.
En el momento del operativo, las autoridades encontraron a varias mujeres adultas que participaban en las actividades ilegales del lugar. Sin embargo, no se pudo localizar a las menores de edad que habrían sido explotadas anteriormente.
Compromiso con la protección de menores
El operativo se enmarca dentro de un esfuerzo mayor de la Policía Nacional para frenar la explotación sexual en Tungurahua y otras provincias del país. La Dinapen, especializada en la protección de los derechos de los niños y adolescentes, mantiene una vigilancia constante en casos de captación de menores para fines de explotación sexual, ya sea en ambientes de trabajo o en otros contextos.
Las autoridades destacaron que se continuarán realizando operativos de control en otros establecimientos para evitar que casos similares se repitan en el futuro. Además, se hizo un llamado a la comunidad para que se mantenga alerta y denuncie cualquier actividad sospechosa relacionada con la explotación sexual.

