La madrugada del martes 11 de marzo de 2025, un ataque armado conmocionó a los residentes de Machala, en la provincia de El Oro. Un grupo de delincuentes irrumpió en una concesionaria de vehículos ubicada en la intersección de la avenida 25 de Junio y Guillermo Castro, a la entrada de la ciudad, y lanzó varias bombas molotov en el interior del establecimiento. El ataque fue captado por cámaras de seguridad, que muestran el momento exacto en el que los agresores, a bordo de un vehículo oscuro, se acercaron al local y arrojaron los explosivos, provocando daños materiales.
La amenaza que acompañó el ataque fue igualmente alarmante. En un mensaje dejado en el lugar, los extorsionadores advirtieron a los propietarios de la concesionaria: “Tienes doce horas para comunicarte y si no lo haces lo tomaremos como una respuesta opuesta, y no le quemaremos una, sino que le reventaremos toda esa …”. La intimidación, dirigida directamente a la víctima, sugiere que los delincuentes exigen una respuesta o pago a cambio de cesar los ataques, un modus operandi común de los grupos dedicados a la extorsión en diversas regiones del país.
El ataque fue descubierto por los empleados del local cuando llegaron a trabajar por la mañana, encontrándose con los daños visibles en la propiedad. Las autoridades locales fueron rápidamente notificadas y llegaron al lugar para iniciar las investigaciones correspondientes. La Policía Nacional ha asegurado que se encuentran analizando las grabaciones de las cámaras de seguridad y recolectando pruebas en la escena para identificar a los responsables.
Hasta el momento, no se ha confirmado si la concesionaria había recibido amenazas previas, pero este tipo de ataques, vinculados a la extorsión y la delincuencia organizada, han aumentado en varias partes del país en los últimos años. Los negocios de la región, especialmente aquellos en zonas estratégicas como Machala, se han visto afectados por la presión de estos grupos criminales, que buscan obtener dinero mediante amenazas y actos violentos.
El alcalde de Machala y las autoridades de seguridad han manifestado su preocupación por el incremento de estos actos delictivos, que no solo afectan a los comerciantes, sino que también generan un clima de temor en la comunidad. Las fuerzas de seguridad han reforzado sus operativos en la ciudad, pero la población sigue demandando mayores medidas para garantizar la seguridad en las calles.
Este ataque a la concesionaria de vehículos se suma a una serie de hechos violentos y extorsivos que han venido ocurriendo en distintas partes del país, lo que ha puesto en evidencia la creciente preocupación por la seguridad pública y la eficacia de las políticas de prevención del crimen. Las autoridades instan a la ciudadanía a colaborar con la Policía y proporcionar información relevante que pueda ayudar a resolver este caso y a frenar el avance de las bandas criminales.
