El presidente Daniel Noboa informó que el caso del ciudadano ecuatoriano que sobrevivió al ataque de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos contra un presunto narcosubmarino en el Caribe sigue bajo investigación. En una entrevista concedida a CNN el jueves 23 de octubre, el mandatario aseguró que el Gobierno nacional prioriza la protección de los derechos y la seguridad del connacional involucrado.
“Todavía es una investigación en curso. No puedo determinar si se trató de un intento de asesinato o si hubo delito; nuestra prioridad es salvaguardar la vida y los derechos de este ciudadano ecuatoriano”, enfatizó Noboa.
El jefe de Estado advirtió que, en caso de que las investigaciones confirmen la inocencia del ecuatoriano, el Gobierno presentará un reclamo formal ante Estados Unidos. “Se dejará constancia de nuestra queja e inconformidad si se determina que no hubo participación en actividades ilícitas”, señaló.
Tras el operativo militar estadounidense ocurrido el pasado 16 de octubre, el sobreviviente —cuya identidad no fue revelada— fue deportado a Ecuador. Una vez en el país, la Fiscalía General del Estado concluyó que no existían elementos que demostraran la comisión de un delito en territorio nacional, por lo que dispuso su inmediata liberación.
Noboa explicó que el Ejecutivo mantiene canales de comunicación abiertos con las autoridades estadounidenses para acceder a toda la información relacionada con el ataque y los implicados, con el objetivo de actuar en conformidad con la ley ecuatoriana y el derecho internacional.
Durante la entrevista, el presidente también contextualizó este hecho dentro del plan integral de seguridad nacional, destacando que los operativos militares y policiales contra la minería ilegal y el narcotráfico se ejecutan bajo estrictos protocolos. “Confiamos plenamente en las Fuerzas Armadas y en la Policía Nacional. Todas las operaciones se planifican con investigación previa para garantizar la protección y tranquilidad de los ciudadanos”, sostuvo.
El mandatario señaló que los esfuerzos del Gobierno se centran en desarticular estructuras criminales que operan en zonas estratégicas del país. “Nos hemos encontrado con miembros de la exFARC y otras organizaciones armadas con explosivos y armas de grueso calibre, robando recursos del Estado, especialmente en la mina de Buenos Aires. Golpear la minería ilegal significa también golpear al narcotráfico y a las mafias que se aprovechan del territorio ecuatoriano”, enfatizó.
Noboa reiteró que, debido a su ubicación geográfica, Ecuador enfrenta desafíos complejos en materia de seguridad, al ser un punto clave de tránsito para el tráfico de drogas por su cercanía con los principales países productores de coca y sus puertos estratégicos. Por esta razón, explicó, es fundamental mantener una cooperación constante con Estados Unidos y otros aliados internacionales, siempre garantizando el respeto a la soberanía nacional y los derechos humanos.

