La historia de la familia de Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez ha tomado un giro inesperado. A pesar de su estatus, sus hijos no lograron matricularse en el prestigioso St. Julian’s College en Portugal, un centro educativo conocido por albergar a hijos de influyentes empresarios, políticos y diplomáticos.
En 2022, la pareja comenzó la búsqueda de una escuela adecuada para sus hijos y visitó St. Julian’s College, impresionados por sus instalaciones y la calidad educativa que ofrecía. Sin embargo, su plan se ha complicado y, según informa el diario español ABC, los niños no estarán inscritos en la institución.
Razones detrás de la no matriculación
La decisión de no aceptar a los hijos de Ronaldo y Georgina no parece estar relacionada con el desempeño o la conducta de los niños, sino que proviene de una decisión de la dirección del colegio. Según el programa de televisión portuguesa V+FAMA, esta situación se debió a preocupaciones expresadas por otros padres en el centro.
“Algunos padres, que también son influyentes, cuestionaron al colegio sobre su capacidad para garantizar la seguridad y privacidad de sus hijos, considerando que tendrían a la prensa a la puerta del colegio diariamente si los hijos de Ronaldo se inscribían”, informaron fuentes del programa.
No está claro si esta es la única razón detrás de la decisión final de la pareja de no matricular a sus hijos en el colegio, pero la historia no es nueva en St. Julian’s.
Historial de problemas con celebridades
Este no es el primer caso de padres preocupados por la privacidad de sus hijos debido a la presencia de figuras públicas. En 2017, Madonna inscribió a su hijo David Banda en el mismo colegio, y desde entonces, los medios de comunicación comenzaron a acampar en la puerta del centro para fotografiar a la cantante. La preocupación de otros padres llevó a solicitar la expulsión de su hijo por temor a que la presencia constante de prensa afectara la privacidad de sus hijos.
Costos y exclusividad del colegio
St. Julian’s College, situado entre Cascáis y Lisboa, es conocido por su alta matrícula, que oscila entre $12,000 y $23,000 anuales. Este costo contribuye a la exclusividad del centro, donde asisten los hijos de familias adineradas y de alto perfil. Para Ronaldo y Georgina, este colegio representaba una oportunidad perfecta para ofrecer a sus hijos una educación internacional de calidad, pero los acontecimientos han frustrado sus planes.
Problemas con la comunidad
Sin embargo, la situación con el colegio no es la única preocupación que enfrenta la pareja. El año pasado, los vecinos de su lujosa mansión en construcción se manifestaron debido a las molestias ocasionadas por las obras. “Llevamos tres años de trabajos. La casa es tan grande que parece un hospital. Aún queda al menos un año de construcción. Estamos cansados. Mi calle ha estado cerrada durante meses y mi jardín está cubierto de polvo. Todo por la ‘pirámide’ del faraón Ronaldo”, declaró un vecino en su momento.
Cuando Cristiano cumpla 40 años, edad que ha señalado como el momento de su retiro, será interesante ver cómo se desarrollan sus relaciones con los vecinos una vez que se instale en su nueva mansión.

