El conflicto por los sueldos impagos en el fútbol ecuatoriano se agudiza. Con corte al 31 de octubre, siete clubes de la Serie A han suspendido sus entrenamientos ante el incumplimiento de sus directivos en los pagos salariales, lo que representa un 43,75 % de los equipos que compiten en la Liga Ecuabet.
Entre los clubes que decidieron paralizar actividades figuran Aucas, El Nacional, Deportivo Cuenca, Emelec, Macará, Delfín SC y, recientemente, Barcelona Sporting Club. Este último no entrenó el jueves 30 de octubre como medida de protesta por los sueldos atrasados de entre dos y tres meses.
Aunque la Liga Profesional de Fútbol del Ecuador (Liga Pro) cuenta con un reglamento de Control Económico destinado a evitar el endeudamiento excesivo de los clubes, su aplicación sigue siendo limitada. Dicho reglamento, aprobado anualmente por los equipos, establece que para inscribir jugadores las instituciones deben tener aprobadas sus finanzas. Entre las sanciones previstas está la suspensión del club en el torneo o la participación con plantillas reducidas, sanciones que ya se han aplicado en el pasado.
Miguel Ángel Loor, presidente de la Liga Pro, explicó que el problema no radica en el reglamento, sino en su cumplimiento parcial. “El control económico se aplica de forma trimestral. Si un club no entrega la información en el tercer mes, se retienen los valores correspondientes a derechos de televisión. Los jugadores deben presentar reclamos para activar ese proceso”, indicó en declaraciones a El Universo.
Loor añadió que si al finalizar el año los clubes no están al día o no han alcanzado un acuerdo de pago con los futbolistas, no podrán inscribir refuerzos para la siguiente temporada. “El reglamento es claro. Los jugadores terminan cobrando, aunque muchos llegan a acuerdos que luego no se cumplen”, señaló.
El problema se agrava porque, según fuentes del organismo, varios clubes envían roles de pago firmados por los jugadores sin haber efectuado realmente las transferencias. Esto deja a los futbolistas en una posición vulnerable, ya que la Liga Pro considera válidos los documentos firmados como constancia de cumplimiento.
Sebastián Martínez, abogado especializado en derecho deportivo, advirtió que esta práctica se ha “normalizado” en el fútbol ecuatoriano y calificó de urgente una reforma al reglamento. “El reglamento de la Liga Pro debería exigir el comprobante de pago junto al rol para garantizar que el jugador haya recibido su salario”, afirmó.
El jurista reconoció que el actual sistema crea un “limbo jurídico” que complica la defensa laboral de los futbolistas. “Por más que firmes el rol, si no te pagan, existe un incumplimiento. Pero la nulidad de ese documento solo la puede determinar un juez laboral, y ese proceso puede tardar años”, explicó.
Martínez insistió en que los propios clubes y jugadores contribuyen a mantener esta situación irregular. “Los jugadores firman roles sin recibir el dinero, y eso debilita su posición. Se debe cambiar el reglamento y exigir pruebas de pago efectivas. De lo contrario, este círculo de incumplimientos continuará”, concluyó.
La crisis actual expone nuevamente las debilidades financieras del balompié ecuatoriano y la falta de mecanismos efectivos de control. Mientras tanto, los planteles afectados buscan soluciones para retomar sus actividades sin comprometer el desarrollo del torneo nacional.

