La constructora surcoreana Booyoung Group implementa un plan innovador para incentivar la natalidad entre sus empleados, ofreciendo 100 millones de wones, equivalentes a $75.000 por cada hijo que tengan. Esta medida busca contrarrestar la crítica baja de nacimientos en Corea del Sur, actualmente la más baja del mundo, con una tasa de fertilidad que apenas alcanza 0,78 hijos por mujer, según datos del Banco Mundial.
El programa no solo aplica a futuros nacimientos, sino que también es retroactivo, beneficiando a quienes ya tengan hijos. Además del bono en efectivo, Booyoung Group ofrece un paquete integral de apoyo familiar, que incluye ayudas para matrículas universitarias, cobertura médica para toda la familia y asignaciones por hijos.
Para las familias con tres o más hijos, los beneficios pueden extenderse hasta la entrega de una vivienda propia, siempre que el gobierno facilite terrenos adecuados. Los empleados podrán elegir entre recibir el triple del bono o la casa exenta de impuestos y gastos de mantenimiento, asegurando que la medida impacte directamente en la estabilidad familiar y laboral.
Lee Joong-keun, presidente de Booyoung Group, explicó que la medida responde a una situación alarmante: “Si el actual estado de baja natalidad persiste, enfrentaremos una crisis existencial nacional, como la disminución de la fuerza laboral”, citó la revista Fortune. Desde 2021, la compañía ya ha destinado $5,25 millones a trabajadores que tuvieron 70 bebés en total, mostrando un compromiso tangible con la natalidad.
Este plan también se destaca porque incluye a hombres y mujeres por igual, convirtiéndose en la primera empresa surcoreana en asumir un rol activo ante un fenómeno que el gobierno ha tenido dificultades para revertir. Los expertos advierten que para estabilizar la población, se requieren al menos 2,1 hijos por mujer, cifra que Corea del Sur está lejos de alcanzar sin recurrir a políticas de migración.
Pese a iniciativas privadas como la de Booyoung Group, la baja natalidad sigue siendo un desafío estructural en Corea del Sur. La compañía, con su enfoque innovador, busca no solo incentivar la procreación sino también fortalecer la seguridad económica y social de sus empleados, ofreciendo un ejemplo de cómo el sector privado puede complementar políticas públicas frente a problemas demográficos críticos.

