La avioneta había llegado al aeropuerto de Guayaquil, pero volvió a despegar.
El siniestro que provocó la muerte de dos de los tres ocupantes de la aeronave se registró la tarde del martes 18 de octubre. Treinta segundos antes del impacto de la avioneta en el sector de Sauces 1 que colinda con la cuarta etapa de la Alborada, norte de Guayaquil, el piloto reportó un problema eléctrico en la nave.
Este miércoles, el subdirector zonal del Litoral en Guayaquil de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), Hernán Carrera, indicó que la avioneta proveniente de Manta aterrizó en el aeropuerto José Joaquín de Olmedo, pero volvió a despegar.
“El piloto aterriza en la pista de Guayaquil, en la pista 2-1; hace su tope y despegue. El control de torre le autoriza que haga un tráfico derecho hacia la pista 2-1, o sea, que iba aterrizando nuevamente en la misma pista. Pero treinta segundos antes de que ensaye el impacto, el piloto se declara en emergencia con una falla eléctrica. Lo que, posiblemente, posiblemente, llevó a una falla del motor”, explicó el funcionario.
Mencionó que la nave era del capitán Édgar Rosero, uno de los fallecidos. La otra víctima mortal es Juan José Guzmán. Mientras que Cristian Armendáriz, quien piloteaba la avioneta, permanece con pronóstico reservado en una casa de salud privada del norte del Puerto Principal.
El funcionario remarcó que la nave no tenía ningún problema en cuanto a la documentación. “Los certificados de matrícula están al día; certificados de aeronavegabilidad, también; el permiso de operación, los seguros y la guía de inspección…”, indicó.
Carrera añadió que la avioneta fue sometida a una última inspección el 27 de septiembre y no reportó ninguna novedad.
Este caso, que causó susto y preocupación entre los habitantes de Guayaquil, está siendo investigado por la Junta Investigadora de Accidentes.
El subdirector zonal de la DGAC mencionó que los aspectos por investigar pueden ser si hubo un problema en la pista y en la torre de control, que autorizó el tope y despegue, o si esa maniobra fue solicitada por el mismo piloto.
La última vez que ocurrió un accidente similar sobre la ciudad fue en octubre de 1989 cuando un avión de combate se precipitó a tierra sobre la ciudadela La Atarazana, dejando un saldo de 10 personas fallecidas.
