El cambio representaría una transformación significativa en el formato de la competencia, que desde 2019 celebra su final a partido único en una sede neutral. Esta modalidad sustituyó a las tradicionales series de ida y vuelta, disputadas en los estadios de los equipos finalistas, una costumbre que durante décadas caracterizó al torneo continental más importante del fútbol sudamericano.
Juan Emilio Roa, director comercial de la Conmebol, confirmó la evaluación de esta medida durante una entrevista con el medio estadounidense The Athletic. “Este es un tema que normalmente se pone sobre la mesa y se evalúa”, explicó el directivo. “Puedo decirles que ya hemos decidido una hoja de ruta para los próximos años, pero sin duda lo estamos considerando”, añadió.
Según Roa, la intención de trasladar la sede responde a un plan integral para incrementar el interés del público fuera de Sudamérica. “Estamos trabajando en una combinación de medidas para que el interés crezca fuera de Sudamérica”, afirmó, señalando que la institución busca fortalecer la marca Copa Libertadores en mercados como Estados Unidos, Europa y Asia.
Una estrategia alineada con tendencias internacionales
La iniciativa de Conmebol sigue el ejemplo de otras ligas y federaciones que han optado por internacionalizar sus torneos. En los últimos años, la Supercopa de España y la Supercopa de Italia se han disputado en Arabia Saudita, generando nuevos ingresos y ampliando su base de aficionados.
Incluso, la liga española exploró la posibilidad de llevar un partido de LaLiga —entre Barcelona y Villarreal— a Miami, Estados Unidos. Aunque el proyecto fue finalmente cancelado por la oposición de clubes, jugadores y fanáticos, marcó una tendencia de apertura hacia escenarios internacionales.
La discusión sobre la sede de las futuras finales de la Libertadores coincide con las negociaciones por los derechos de transmisión del torneo para el periodo 2027-2030. La posibilidad de llevar la final fuera del continente podría aumentar el valor comercial de los derechos televisivos y atraer a nuevos patrocinadores globales.
Antecedente histórico: la final en Madrid
Hasta ahora, solo una final de la Copa Libertadores se ha jugado fuera de Sudamérica. Fue en 2018, cuando los argentinos Boca Juniors y River Plate se enfrentaron en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid, tras los disturbios que impidieron la celebración del encuentro de vuelta en Buenos Aires. En esa ocasión, River se consagró campeón tras vencer 3-1 a su eterno rival, en un duelo que acaparó la atención mundial.
Final de la Copa Libertadores 2025: Lima será la sede
Mientras continúa el debate sobre una eventual mudanza internacional, la Conmebol ya confirmó que la final de la Copa Libertadores 2025 se disputará el 29 de noviembre en Lima. Palmeiras y Flamengo protagonizarán una nueva edición brasileña del clásico continental, marcando la séptima final consecutiva con presencia exclusiva de clubes de ese país.
La posible internacionalización del torneo plantea un nuevo escenario para el fútbol sudamericano, que busca equilibrar tradición e innovación en su camino hacia una mayor proyección global.

