Las declaraciones de la congresista colombiana Susana Gómez, conocida como Susana Boreal, han generado un intenso debate en el país tras su intervención en la Comisión Sexta del Congreso. Durante una sesión en la que se discutía un proyecto de ley sobre la reforma educativa, Gómez sorprendió a muchos al señalar que obligar a un niño a asistir a la escuela es una forma de violencia y adoctrinamiento.
El proyecto de ley, que busca modificar ciertos aspectos del sistema educativo colombiano, propone una medida que prohíbe el inicio de clases antes de las 07:00 a.m. Esta iniciativa tiene como objetivo reducir las jornadas escolares matutinas, una medida que ha sido defendida por varios legisladores, pero que también ha encontrado detractores, como la congresista Gómez.
Durante la sesión, Gómez expresó: «Yo siento que obligar a un niño a asistir al colegio, a mí me parece que es una forma también de violencia y una forma muy evidente de adoctrinamiento, porque es obligar a una persona a que esté en un lugar donde muchas veces no quiere estar». Con estas palabras, la congresista cuestionó no solo la obligatoriedad de la educación, sino también el sistema educativo que, según su visión, no asegura la calidad educativa ni el bienestar de los estudiantes.
Gómez, quien ha sido una figura destacada en la política colombiana por su enfoque crítico hacia ciertos aspectos del sistema, argumentó que el simple hecho de enviar a los niños a la escuela no garantiza que recibirán una educación de calidad. En su opinión, el sistema educativo colombiano presenta serias deficiencias, como la saturación de aulas y la presencia de ambientes hostiles que dificultan el aprendizaje.
La congresista también relacionó la educación con la preparación para la vida laboral. Según Gómez, lo que se está haciendo con los niños es «prepararlos para la explotación laboral», ya que, al igual que en muchos trabajos, se les enseña a cumplir con largas jornadas sin espacio para descansar o disfrutar de su tiempo libre. “Lo que realmente estamos haciendo es preparándolos para la explotación laboral que viene después, a que se metan a una empresa también con un montón de horas al día sin poder después descansar y tener un montón de tiempo para poder hacer lo que se les dé la gana”, indicó.
Estas declaraciones han encendido una controversia en el país. Por un lado, algunos sectores apoyan la propuesta de reformar el horario escolar y reconocer los derechos de los niños a decidir sobre su educación, mientras que otros critican la postura de la congresista, acusándola de poner en duda la importancia de la educación obligatoria para el desarrollo de los niños.
La propuesta de limitar el horario de inicio de clases ha generado discusiones sobre la naturaleza de la educación en Colombia y sobre cómo mejorarla para adaptarse mejor a las necesidades de los estudiantes. Sin embargo, las declaraciones de Susana Gómez siguen siendo el centro del debate, ya que cuestionan los cimientos mismos del sistema educativo, generando una reflexión sobre si la educación debe ser un derecho o una obligación.

