En las últimas semanas, los puertos de Guayaquil han enfrentado una notable congestión en el proceso de nacionalización de importaciones, provocando retrasos en la salida de mercaderías. Según las autoridades portuarias y representantes de la Asociación de Terminales Portuarios Privados del Ecuador (Asotep), estos problemas logísticos no se deben a un aumento en el número de buques provenientes de China, sino a una concentración inesperada de carga.
El 13 de agosto, el director general del Servicio Nacional de Aduanas (Senae), Luis Alberto Jaramillo, reveló que desde principios de agosto se había registrado un incremento del 50% en el número de buques provenientes de China en los puertos de Guayaquil. Jaramillo atribuyó este aumento a la entrada en vigor del acuerdo comercial con China, que comenzó el 1 de mayo. Según su declaración, los puertos están recibiendo tres buques semanales en lugar de dos.
Sin embargo, Iliana González, directora ejecutiva de Asotep, aclaró el 20 de agosto que la congestión actual no es el resultado de un aumento en el número de buques, sino de un cambio en los itinerarios de las navieras. González explicó que aunque los buques llegan en mayores cantidades, esto se debe a que las mismas embarcaciones programadas para llegar simplemente coinciden en el tiempo. “La impresión de un aumento en el flujo de carga es solo una coincidencia en los tiempos de llegada. No hay un incremento real en la carga proveniente de China debido al acuerdo comercial”, comentó.
Luisenrique Navas, gerente general del Terminal Portuario de Guayaquil (TPG), coincidió con González, subrayando que los problemas en otros terminales pueden causar retrasos en Guayaquil. Los servicios navieros son programados con “ventanas de río”, que definen las fechas de llegada de los buques desde diversos destinos. Estos retrasos en otros puertos pueden llevar a que varios buques lleguen al mismo tiempo a Guayaquil, generando una sobrecarga en las aduanas locales.
Durante un conversatorio sobre el comercio internacional, Navas y González discutieron estas cuestiones con Alberto Acosta Burneo, editor de Análisis Semanal. Navas señaló que los problemas en el Senae podrían durar poco tiempo mientras se amplían las capacidades. Aseguró que el puerto ha facilitado el trabajo de aduanas para mitigar los retrasos.
La Cámara de Comercio de Guayaquil advirtió que la congestión portuaria está generando costos adicionales significativos para las empresas y agentes de comercio exterior. Calculó que cada 1.5 días de retraso en el puerto representa un incremento del 0.9% al 3.1% en los derechos arancelarios.
González también atribuyó los problemas logísticos a factores globales, como la inseguridad en el canal de Suez y el conflicto comercial entre Estados Unidos y China, que ha desviado la carga hacia México y afectado a otros puertos, incluidos los de Ecuador.
Acosta Burneo resaltó que la ampliación de la capacidad aduanera en Ecuador es crucial para enfrentar el impacto del acuerdo comercial con China, que se espera sea cuatro veces mayor al impacto del acuerdo con la Unión Europea. También destacó las inversiones portuarias en la región, como el puerto de Chancay en Perú, que comenzará a operar en noviembre. Estas inversiones, junto con las de Colombia y otros países, están reformando el panorama logístico regional, beneficiando a Ecuador.
A pesar de las mejoras en la infraestructura portuaria, Acosta advirtió que el desarrollo de la infraestructura terrestre aún es insuficiente. La falta de conectividad interna es un desafío importante que debe abordarse para conectar eficazmente los puertos con el resto del país.

