Un confuso operativo policial contra la minería ilegal en el sector de Buenos Aires, provincia de Imbabura, ha generado una gran polémica tras la detención y posterior liberación de cuatro militares. Si bien inicialmente se informó que los uniformados estaban involucrados en el transporte de material aurífero de manera ilícita, el comando militar aseguró que los efectivos cumplían una misión legítima.
El hecho ocurrió el pasado 26 de agosto, cuando agentes policiales interceptaron tres camiones cargados con material mineralizado y detuvieron a catorce personas, entre ellas, cuatro militares pertenecientes a una unidad de Esmeraldas. Entre el material incautado se encontraron armas de fuego, municiones y una considerable cantidad de oro.
Sin embargo, el comandante del Grupo de Caballería Yaguachi aseguró que los militares detenidos cumplían una orden de operación y que su aprehensión fue un error. Los uniformados fueron liberados tras permanecer detenidos por más de diez horas, bajo medidas cautelares como la prohibición de salida del país.
La Subzona de Policía de Imbabura, por su parte, sostiene que la detención fue legal y que los militares no pudieron demostrar que estaban realizando una operación autorizada. Las autoridades investigan si los uniformados estaban involucrados en la protección de las actividades mineras ilegales o si se trató de un malentendido.
La minería ilegal es un problema grave en Ecuador, especialmente en zonas como Imbabura, donde grupos delictivos como Los Lobos controlan las operaciones y generan violencia. La detención de los militares ha puesto en evidencia la complejidad de la situación y la necesidad de una mayor coordinación entre las diferentes fuerzas del Estado para combatir este flagelo.
