El Consejo Nacional Electoral (CNE) estudia la posibilidad de debatir una iniciativa gubernamental que prohíba la toma de fotografías durante el proceso de votación en la segunda vuelta presidencial, programada para el 13 de abril. La propuesta surge en respuesta a denuncias de presuntas presiones ejercidas por grupos delictivos sobre los votantes para influir en su elección.
El debate sobre esta medida se intensificó luego de que el presidente de la República y actual candidato a la reelección, Daniel Noboa, denunciara públicamente el martes 11 de febrero que algunos ciudadanos habrían sido amenazados para apoyar a su rival, Luisa González, representante del movimiento Revolución Ciudadana (RC).
“En ciertas provincias, los votantes recibían amenazas de grupos armados para que eligieran a la candidata que los representa”, afirmó Noboa en una entrevista concedida a radio Centro de Guayaquil. Estas declaraciones han generado un fuerte debate sobre la seguridad del proceso electoral y la necesidad de evitar cualquier tipo de coacción en las urnas.
El CNE, que inició el escrutinio nacional este viernes, aún no ha confirmado si la propuesta será incluida en la agenda de discusión. No obstante, la preocupación por la posible interferencia de grupos delictivos en el proceso electoral ha llevado a considerar medidas adicionales para garantizar el voto libre y secreto de los ciudadanos.
En elecciones previas, el uso de dispositivos móviles dentro de las urnas no ha sido regulado de manera estricta, lo que ha permitido que los votantes capturen imágenes de su papeleta electoral. Sin embargo, de implementarse esta restricción, Ecuador seguiría el ejemplo de otros países que han establecido prohibiciones similares para prevenir presiones externas y compra de votos.
Mientras tanto, los organismos de control electoral y las fuerzas de seguridad analizan estrategias para reforzar la vigilancia en los comicios, asegurando que los ciudadanos puedan ejercer su derecho al voto sin intimidaciones.
