Clausuran 22 locales en la calle 18 de Guayaquil durante operativo de control municipal y policial

GUAYAQUIL

Un total de 22 establecimientos fueron clausurados este martes 22 de abril en el conocido barrio de tolerancia de Guayaquil, ubicado en la calle 18 y Salinas, en el suburbio oeste de la ciudad. El operativo fue liderado por la Comisaría Municipal, con el respaldo de funcionarios de la Intendencia, delegados del Municipio y efectivos de la Policía Nacional.

La intervención forma parte de una serie de controles programados para verificar el cumplimiento de normativas municipales y de salubridad, particularmente la vigencia de la tasa de habilitación comercial correspondiente al año 2024. Esta tasa es obligatoria para el funcionamiento legal de locales dedicados a la actividad económica en zonas de alto flujo.

Durante la jornada, seis comisarios municipales recorrieron los dos tramos principales del sector, comúnmente llamado “calle 18”, acompañados por inspectores y agentes uniformados. Como resultado, se detectaron múltiples irregularidades, entre ellas la falta de permisos de funcionamiento actualizados, condiciones inadecuadas de salubridad e incumplimientos de horarios de atención.

Clausuras y sanciones

Según los reportes oficiales, los 22 establecimientos clausurados operaban sin los permisos requeridos, por lo que fueron cerrados de forma temporal mientras se regulariza su situación legal. Los funcionarios también advirtieron que, de reincidir, estos locales podrían enfrentar multas económicas y sanciones administrativas más severas, incluyendo la revocatoria de la licencia comercial.

“La normativa es clara y estamos aquí para hacerla cumplir. Estos espacios deben funcionar bajo parámetros legales que garanticen la seguridad de los usuarios y vecinos del sector”, indicó uno de los delegados del cabildo durante el operativo.

Barrio de tolerancia bajo vigilancia

La calle 18 es conocida por concentrar una alta actividad comercial nocturna y de entretenimiento para adultos, razón por la cual las autoridades mantienen una vigilancia constante. Este tipo de operativos busca también reducir riesgos asociados a la informalidad, prevenir delitos y asegurar condiciones mínimas de salubridad y seguridad para empleados y clientes.

Los moradores del área expresaron su respaldo a la intervención, destacando que muchos de estos locales no solo incumplen normas, sino que también generan problemas de convivencia y ruido. “Vivimos aquí y queremos tranquilidad. Está bien que revisen y controlen”, comentó una residente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *