El Clásico del Astillero ya se vive con intensidad en Guayaquil y el director técnico de Emelec, Vicente Sánchez, dejó claro que su plantel comprende la magnitud del compromiso frente a Barcelona SC. El encuentro, válido por la fecha 3 de la Liga Ecuabet, se disputará este sábado 7 de marzo y concentra la atención del fútbol ecuatoriano.
Durante el Media Day del club, el estratega uruguayo fue enfático al referirse al significado histórico del enfrentamiento. “Sabemos la historia e importancia de un Clásico del Astillero”, expresó, resaltando el peso simbólico y deportivo que tiene este duelo tradicional para ambas instituciones y sus respectivas hinchadas.
Sánchez también marcó el tono con el que el Bombillo afronta el partido. “No estamos ansiosos, estamos trabajando”, afirmó, dejando en evidencia que el grupo mantiene la serenidad y la concentración necesarias para encarar un compromiso de alta exigencia en el calendario nacional.
El entrenador azul destacó que, tras el empate conseguido ante Delfín SC en la jornada anterior, el equipo se siente conforme con el rendimiento mostrado. Sin embargo, reconoció que un clásico representa un desafío distinto, donde la intensidad emocional y la presión externa suelen elevarse considerablemente.
Además, el cuerpo técnico ha realizado un análisis detallado del rival, estudiando sus fortalezas y variantes tácticas. La planificación semanal se enfocó en ajustar aspectos estratégicos que permitan competir en igualdad de condiciones y sostener el orden defensivo sin renunciar al protagonismo ofensivo.
El escenario del compromiso será el Estadio Monumental Isidro Romero Carbo, casa de Barcelona SC, lo que añade un ingrediente adicional al enfrentamiento. Jugar como visitante en este tipo de partidos implica una exigencia mental y futbolística mayor para el cuadro eléctrico.
El Clásico del Astillero trasciende lo deportivo y se convierte en un acontecimiento social en Guayaquil. Consciente de ello, Vicente Sánchez insiste en que la clave estará en mantener la disciplina táctica y la convicción colectiva para estar a la altura de un partido que puede marcar el rumbo anímico del inicio de temporada.

