El proceso judicial en torno al caso Purga, relacionado con delincuencia organizada, avanza lentamente debido a una serie de incidentes procesales, entre ellos las recusaciones presentadas contra el juez Javier de la Cadena. Esta situación ha provocado que los plazos para la resolución del caso se alarguen, lo que podría resultar en la caducidad de la prisión preventiva que pesa sobre los principales acusados, como el exasambleísta Pablo Muentes, la ex presidenta de la Corte del Guayas Fabiola Gallardo, y otros doce procesados. Según la Fiscalía, el dictamen acusatorio se está preparando para 23 de los 25 investigados, aunque el caso podría caducar si no se emite sentencia en el tiempo debido.
Recusación contra el juez De la Cadena retrasa el avance del caso Purga
El 27 de noviembre de 2024, una nueva recusación contra el juez nacional Javier de la Cadena fue presentada por la defensa de Fabiola Gallardo. Esta acción judicial forma parte de una serie de incidentes que han ralentizado el proceso judicial desde su inicio en marzo de 2024. La recusación presentada esa mañana por la defensa de Gallardo retrasó la audiencia donde se iba a discutir la posible sustitución de la prisión preventiva para varios de los procesados. La solicitud no pudo ser tramitada porque De la Cadena fue recusado y el caso se puso en pausa hasta que otro juez de la Corte Nacional de Justicia (CNJ) resuelva la impugnación.
Esta recusación es solo uno de los muchos obstáculos que el caso Purga ha enfrentado. Anteriormente, la defensa de Pablo Muentes había recusado a De la Cadena debido a una publicación en redes sociales, en la que el juez mostró una caricatura relacionada con el caso, lo que fue interpretado como una manifestación pública de parcialidad. Sin embargo, esa recusación fue rechazada por otro juez nacional, Felipe Córdova.
El impacto de los diferimientos en el caso Purga
El 26 de noviembre de 2024, otra audiencia clave del caso Purga, relacionada con la preparación de juicio, fue suspendida. Esta vez, el diferimiento fue causado por el juicio del caso Metástasis, un proceso penal paralelo que involucra a algunos de los mismos abogados y procesados, lo que ha complicado la tramitación de ambos casos. Estos retrasos no solo han afectado el caso Purga, sino que también han demorado la evaluación del dictamen acusatorio que la Fiscalía tiene preparado para la mayoría de los involucrados.
En cuanto a la instrucción fiscal, esta concluyó el 4 de julio de 2024, pero la audiencia de evaluación y preparatoria de juicio no se ha realizado hasta la fecha. Esto ha dado lugar a la posibilidad de que la prisión preventiva contra algunos de los procesados, como Muentes y Gallardo, caduque por falta de sentencia, lo que marcaría un hito en el proceso penal.
Posibilidad de caducidad de la prisión preventiva en Purga
La caducidad de la prisión preventiva podría materializarse el 3 de marzo de 2025, cuando el caso Purga cumpla un año desde que se abrieron las investigaciones. El artículo 541 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) establece que la prisión preventiva caduca si no se emite sentencia dentro de un plazo determinado, que varía según el delito. En el caso de delitos como el de delincuencia organizada, que es el que se imputa a los procesados, el plazo es de un año.
La Fiscalía acusa a los principales procesados, entre ellos Muentes, Gallardo y el exjuez Johann M., de ser los responsables de liderar una organización delictiva estructurada para influir en decisiones judiciales y en otros trámites administrativos en la provincia del Guayas, buscando beneficiarse económicamente de estos actos ilegales.
Los cargos contra los procesados y el impacto judicial
Entre los 23 procesados por el caso Purga se encuentran figuras claves como el exasambleísta Pablo Muentes, quien sería el líder de la organización, y Fabiola Gallardo, acusada de haber colaborado en la planificación de delitos graves. Además, la Fiscalía investiga a otros exfuncionarios judiciales y familiares de los principales acusados, como la esposa de Muentes, Mónica A., y el primo Fausto A., entre otros.
El caso Purga no solo pone en evidencia la descomposición del sistema de justicia en Guayas, sino que también revela la gravedad de las estructuras criminales que han operado en la región, involucrando desde jueces hasta funcionarios de alto nivel.
El futuro judicial del caso Purga
Si el caso supera la etapa de preparación del juicio, lo siguiente será el juzgamiento, que podría extenderse durante varias semanas, como ocurrió con el caso Metástasis. La Fiscalía, la Procuraduría y las defensas de los acusados presentarán sus pruebas en una audiencia que podría durar hasta 29 días, similar a la que se llevó a cabo en Metástasis.
En cuanto a los procesados, actualmente Pablo Muentes se encuentra recluido en la cárcel de máxima seguridad de La Roca en Guayaquil, mientras que Fabiola Gallardo está detenida en el Centro de Privación de la Libertad de Cotopaxi. Gallardo ha solicitado un habeas corpus, argumentando que ha sufrido tratos crueles y degradantes, pidiendo su traslado a la cárcel del Guayas. Esta solicitud se escuchará el 3 de diciembre de 2024.
