En el marco del juicio por el caso Metástasis, uno de los escándalos de corrupción judicial más relevantes en Ecuador, tres de los acusados como colaboradores recibieron penas reducidas gracias a las atenuantes presentadas durante el proceso. El Tribunal de Juicio decidió aplicar una condena de tres años y cuatro meses a Claudia Milena G. P., exintegrante de la Comisión de Pacificación de las Cárceles, y a los abogados Sofía Natalí G. M. y César Manuel A., quienes, a pesar de su implicación en el caso, mostraron colaboración voluntaria con las autoridades. Esta medida se basó en disposiciones legales que reconocen factores como el temor intenso, la violencia y la voluntariedad en la entrega ante la justicia como atenuantes a la hora de imponer sentencias.
Atenuantes que reducen la condena
Según el Código Orgánico Integral Penal (COIP), existen ciertas circunstancias que pueden mitigar la pena impuesta a los acusados. El artículo 45 menciona dos atenuantes clave que fueron tomadas en cuenta en este caso: actuar bajo violencia o temor intenso, y presentarse voluntariamente ante la justicia. Estos factores se aplicaron específicamente a los tres procesados que recibieron la condena más baja, ya que se consideró que, a pesar de su vinculación con la red criminal de Leandro Norero (alias «El Patrón»), optaron por colaborar con la investigación y presentarse ante las autoridades.
En el caso de Claudia Milena G. P., exintegrante de la Comisión de Pacificación de las Cárceles, la atenuante se fundamentó en que, a pesar de sus vínculos con Norero, ella optó por asistir a los llamados de la Fiscalía. Lo mismo ocurrió con los abogados Sofía Natalí G. M. y César Manuel A., quienes se presentaron de manera voluntaria, lo que contribuyó a que se redujera su pena, fijándola en tres años y cuatro meses.
Otros sentenciados y agravantes
Por otro lado, de los 18 acusados involucrados como colaboradores en el caso Metástasis, doce recibieron penas agravadas que ascendieron a nueve años y cuatro meses de prisión. En cambio, a los cuatro no servidores públicos se les impuso una pena máxima de siete años de prisión, ya que no se consideraron atenuantes en su participación.
Cabe destacar que la red criminal de Leandro Norero se basaba en la obtención de fallos judiciales favorables, beneficios penitenciarios e información privilegiada, todo ello a cambio de beneficios económicos y bienes muebles e inmuebles para los colaboradores. A través de esta estructura delictiva, los implicados buscaron favorecer los intereses del narcotraficante asesinado en 2022.
Apelaciones y reacciones del caso Metástasis
El fallo no estuvo exento de controversia. La defensa de varios de los sentenciados, incluido el abogado de Wilman Terán, calificó la sentencia como un “insulto a la inteligencia”. Estos sectores anunciaron su intención de apelación, alegando que el juicio no reflejó la verdadera magnitud de las implicaciones de los acusados dentro de la estructura criminal que operaba desde las instituciones judiciales y penitenciarias del país.
Por su parte, la presidenta del Tribunal de Juicio, Mercedes Caicedo, en una resolución unánime, destacó que los colaboradores no solo facilitaron la obtención de beneficios ilegales para Norero, sino que también contribuyeron a la comisión de delitos al ejercer sus cargos como jueces, fiscales, policías, pacificadores, entre otros, dentro de la estructura criminal.
Colaboración clave y sentencias
El Tribunal detalló las acciones específicas de los tres procesados que recibieron penas reducidas. Sofía Natalí G. M., por ejemplo, buscó obtener un habeas corpus para la hermana de Norero mediante sus vínculos con jueces de la Corte Provincial de Cotopaxi. Claudia Milena G. P., en su papel de pacificadora de las cárceles, facilitó que Norero gozara de condiciones de comodidad y seguridad dentro de los recintos penitenciarios. Mientras tanto, César Manuel A., abogado, estaba involucrado en la venta de fallos judiciales a través de su contacto con el tribunal de Cotopaxi.
El líder de la estructura criminal
En cuanto al líder de la estructura criminal, Xavier Alexander N. A. (alias Novi o Novita), quien era el principal responsable de la red dirigida por Leandro Norero, fue sentenciado a una pena de diez años de cárcel por su rol preponderante en la organización criminal. Este fallo refleja la gravedad de las actividades ilícitas llevadas a cabo bajo la dirección de Norero, cuyas operaciones tuvieron un profundo impacto en el sistema judicial y penitenciario del país.
Conclusión sobre el caso Metástasis
El caso Metástasis ha puesto de manifiesto la fragilidad y corrupción dentro de las estructuras judiciales ecuatorianas. La intervención de colaboradores ha permitido esclarecer parte de la red delictiva que operaba con fines de beneficio personal y para el narcotráfico, pero las sentencias atenuadas y las apelaciones previstas revelan que aún queda mucho por hacer para restaurar la confianza pública en el sistema judicial.
