Carlos Gruezo, mediocampista ecuatoriano y mundialista, se encuentra entrenando con el club Liga de Quito mientras se desarrolla el receso en la Major League Soccer (MLS). El jugador, quien forma parte del San José Earthquakes, se ha integrado a los trabajos del equipo ecuatoriano de cara a la temporada 2025, lo que ha generado especulaciones sobre un posible fichaje por el club capitalino.
Gruezo, originario de Guayaquil, solicitó unirse a los entrenamientos de los albos durante su descanso en la MLS, una situación que ya vivió en la temporada anterior. En 2023, cuando el equipo de Liga de Quito era dirigido por Luis Zubeldía y con Carlos Gruezo, padre del jugador, como asistente, el mediocampista también se unió al plantel en una pausa de su actividad en el fútbol estadounidense.
Aunque su presencia en los entrenamientos de Liga de Quito ha disparado rumores sobre un posible fichaje, la realidad es que Gruezo tiene contrato vigente con el San José Earthquakes. El club de la MLS ya confirmó su inclusión en la plantilla para la temporada 2025, como parte de los 18 jugadores que tienen contratos garantizados, según el anuncio oficial realizado el 29 de noviembre. Esto ha dejado claro que el mediocampista, que llegó a la MLS en 2023, continuará vinculado al equipo estadounidense al menos durante la próxima campaña.
Gruezo, que firmó un contrato por tres años con San José Earthquakes tras su llegada desde el fútbol alemán, fue adquirido por un monto aproximado de cuatro millones de dólares. A pesar de su confirmada participación con el San José Earthquakes, su paso por Liga de Quito sigue siendo un tema de conversación, sobre todo en el marco de los rumores sobre su posible futuro en el fútbol ecuatoriano.
De cara a la temporada 2025, Gruezo deberá continuar con su preparación para la MLS, donde espera tener un papel clave en el San José Earthquakes, pero por ahora, su paso por Liga de Quito sigue siendo una posibilidad que no se puede descartar completamente, dado el contexto de su vínculo con el equipo ecuatoriano.

