Caos y violencia en México tras la captura del hijo del «Chapo» Guzmán

INTERNACIONAL SEGURIDAD

Las fuerzas de seguridad mexicanas detuvieron el jueves 5 de enero de 2023 a Ovidio Guzmán López, uno de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, en Sinaloa, bastión del cártel del mismo nombre, lo que desencadenó fuertes actos de violencia en diversos puntos del estado, el bloqueo de la capital y dejó al menos 28 heridos, indicaron autoridades.

Además, en un acto sin precedentes, los miembros del cártel incluso dispararon a un avión de pasajeros que estaba a punto de despegar del aeropuerto de Culiacán, una ciudad que permanecía en estado de alerta y sumida en el miedo 12 horas después de que comenzó la violencia.

Culiacanazo por captura de Ovidio Guzmán (Captura de pantalla)

El secretario de Defensa y jefe del Ejército mexicano, Luis Cresencio Sandoval, informó de la captura de un hijo de El Chapo —a quien sólo identificó como “Ovidio N”, en cumplimiento de las leyes mexicanas— y dijo que formaba parte de una de las facciones del cártel conocida como “Los menores”, en referencia a los hijos del famoso narcotraficante que actualmente cumple una condena a cadena perpetua en Estados Unidos.

Ovidio, de 32 años y apodado “El Ratón”, dirigía junto a sus hermanos Iván Archivaldo y Alfredo una facción también conocida como “Los Chapitos” que adquirió relevancia tras la detención de El Chapo en 2016.

Guzmán López era poco conocido hasta su intento fallido de captura hace más de tres años, el cual supuso una humillante derrota para las fuerzas armadas mexicanas, porque liberaron al narcotraficante después de que el Cártel de Sinaloa sitiara Culiacán y tomara a militares como rehenes. En esta ocasión, las autoridades sólo confirmaron su captura cuando ya estaba en la Ciudad de México, desde donde preveían trasladarlo a una prisión de máxima seguridad.

Guzmán, de 32 años, es considerado el jefe de «Los Menores».

Ovidio es buscado por las autoridades estadounidenses, que ofrecían una recompensa de cinco millones de dólares, por cargos de distribución de cocaína, metanfetaminas y marihuana de México a ese país desde 2008 a 2018. Según el Departamento de Estado, él y sus hermanos supervisaban aproximadamente 11 laboratorios que producían entre 1,3 y 2,2 toneladas de metanfetamina al mes.

El canciller Marcelo Ebrard confirmó que México recibió una solicitud de detención con fines de extradición en septiembre de 2019, que ahora deberá ser actualizada y seguir su trámite. De momento, agregó, Ovidio “esperaría un proceso aquí en México” porque tiene un caso abierto en el país.

La captura tuvo lugar en vísperas de la visita del presidente estadounidense Joe Biden a México el lunes, quien participará con sus homólogos mexicano y canadiense en una cumbre en la que, entre otros temas, se tratarán asuntos de seguridad, migración y economía. Ebrard descartó cualquier conexión entre los dos eventos.

Según explicó a la AP, Mike Vigil, ex jefe de operaciones de la DEA, la captura de Ovidio Guzmán es importante porque “era muy activo en todas las actividades del cártel” y nunca dejó el negocio de la producción de fentanilo.

Fotografía de vehículos calcinados hoy tras los enfrentamientos de fuerzas federales con grupos armados, en la ciudad de Culiacán, estado de Sinaloa.  Foto: EFE.

Los expertos coinciden en que, tras la captura de El Chapo, las riendas del cártel quedaron en manos de Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador de la organización hace tres décadas.

Sin embargo, según Vigil, Los Chapitos intentaban tomar control del cártel para evitar nuevas escisiones en caso de que “El Mayo”, que está enfermo, muera.

Sandoval dijo que el operativo del jueves fue fruto de seis meses de vigilancia e inteligencia. Lo llevó a cabo la Guardia Nacional con apoyo “a distancia” del Ejército. La Guardia detectó personal armado y vehículos blindados, y cuando comenzó a hacer inspecciones, los criminales atacaron.

Los militares respondieron a la agresión, y fue posteriormente cuando identificaron al narcotraficante, agregó el general.

Ovidio Guzmán ya se encuentra en el penal del Altiplano.

Tras más de 10 horas de intensa actividad en el estado de Sinaloa, Sonora y la Ciudad de México, las autoridades lograron ingresar a Ovidio Guzmán en el Centro Federal de Readaptación Social número 1 “El Altiplano”del que se fugó su padre en 2015.

Hace siete años y medio, Joaquín «El Chapo» Guzmán, escapó de la prisión de alta seguridad de El Altiplano a través de un agujero en la ducha de su celda.

En una estrategia de seguridad y para no hacer pública la información, debido al caso, las autoridades mexicanas enviaron primeramente un convoy de ocho vehículos que partió cerca de las 17:30 horas de ayer desde la Fiscalía Especializada en Materia de Delitos Organizada (Femdo) en la capital mexicana y pasadas las 18:00 desde el mismo lugar partió un helicóptero.

En las afueras del penal también se desplegó un dispositivo de seguridad con al menos una docena de vehículos del Ejército mexicano y de la Guardia Nacional.

Fuente: The Associated Press

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