Un violento asalto a un vehículo blindado de seguridad sacudió la ciudad de Quevedo, provincia de Los Ríos, el pasado martes. El ataque, llevado a cabo por un grupo de delincuentes disfrazados de policías y un médico, dejó como saldo el robo de cerca de $30,000 y la trágica muerte de un guardia de seguridad.
La Policía Nacional confirmó la detención de tres sospechosos identificados como Maximiliano Enrique A., Fausto Vicente F. y Manuel Francisco V., quienes enfrentan prisión preventiva. Sin embargo, otros tres implicados lograron escapar durante el enfrentamiento. Según las autoridades, el atraco fue meticulosamente planeado, pues los delincuentes sabían que se realizaría un traslado de valores en un comisariato local.
Durante el operativo, dos de los detenidos se movilizaban en un Ford blanco en cuyo interior se hallaron tres armas de fuego. Manuel Francisco V. fue capturado en otro sector y su celular contenía información relevante al caso. Mientras tanto, otros sospechosos huyeron en un vehículo concho de vino y en un taxi estacionado cerca del puente sur.
El guardia asesinado, Adalberto Triviño, de 49 años, tenía 15 años de experiencia en su profesión. Fue atacado con siete disparos en cuello, columna y pierna por los asaltantes disfrazados. Videos de seguridad muestran parte del ataque, incluido el momento en que el blindado, aparentemente sin intención, pasó cerca de Triviño mientras yacía herido. Pedro Triviño, su hermano, recordó con tristeza cómo compartieron un partido de vóley el fin de semana antes del incidente.
Este asalto se suma a una serie de delitos que han encendido las alarmas en Quevedo, una de las ciudades más peligrosas del país. Hace apenas una semana, un ciudadano fue asesinado tras retirar $2,000 de una institución bancaria. La Policía ha desplegado 50 agentes adicionales en la zona comercial para contrarrestar el auge delictivo en la ciudad, donde la extorsión y el secuestro siguen siendo una constante preocupación.
