A más de 14.000 kilómetros de Ecuador, en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), fue detenido Roberto Carlos Álvarez Vera, considerado el máximo líder del grupo armado Comandos de la Frontera. La captura fue posible gracias a una operación conjunta entre organismos internacionales y la Interpol de Abu Dabi, según confirmó este jueves el ministro del Interior, John Reimberg.
Álvarez Vera, ciudadano ecuatoriano, era uno de los fugitivos más buscados por las autoridades nacionales debido a su presunta responsabilidad en la emboscada que terminó con la vida de once militares ecuatorianos en la provincia de Orellana, en mayo de este año.
Operativo internacional con resultados
El operativo que permitió dar con el paradero de Álvarez Vera es parte de una estrategia global para combatir el crimen organizado transnacional. La Policía Internacional (Interpol) ejecutó labores de inteligencia y coordinación que culminaron con la captura del sospechoso en la capital de Emiratos Árabes.
“Este es un mensaje claro para los cabecillas criminales: no importa dónde se escondan, serán alcanzados por la justicia”, declaró el ministro Reimberg.
Las autoridades trabajan ahora en el proceso de extradición para que el líder de los Comandos de la Frontera enfrente a la justicia ecuatoriana por los crímenes cometidos.
Vínculos con el ataque en Orellana
El grupo Comandos de la Frontera ha sido señalado como autor del violento atentado ocurrido en Alto Punino, cantón Loreto, provincia de Orellana, donde once militares perdieron la vida en una emboscada con explosivos y armas de fuego. El hecho generó conmoción nacional y provocó una ofensiva militar en la zona amazónica.
Las investigaciones revelaron que Roberto Carlos Álvarez Vera habría coordinado desde la clandestinidad los movimientos logísticos del ataque, además de mantener contactos con estructuras del narcotráfico en la frontera norte del país.
Próximos pasos y proceso judicial
El Ministerio del Interior ha iniciado los trámites para lograr la extradición de Álvarez Vera. De concretarse, enfrentaría cargos por terrorismo, asesinato, asociación ilícita y delitos contra la seguridad del Estado.
“Este caso es prioritario para el gobierno. Buscamos que los responsables de atentar contra nuestras Fuerzas Armadas paguen con todo el peso de la ley”, señaló Reimberg.
El arresto de este líder criminal representa un golpe significativo contra las estructuras armadas que operan en la frontera entre Ecuador y Colombia.
