Bielorrusia y Rusia fortalecen su cooperación militar con la pronta entrega del sistema de misiles balísticos hipersónicos Oreshnik, que se desplegará en territorio bielorruso a partir de diciembre de este año. La portavoz de la presidencia de Bielorrusia, Natalia Eismont, confirmó que las condiciones para la instalación de estos misiles “están casi listas” y que se pondrán “en guardia operativa en diciembre del año en curso”, según informó el departamento de prensa de la presidencia a través de Telegram.
Este movimiento subraya el acercamiento bélico entre Moscú y Minsk, especialmente en el marco del conflicto que se desarrolla en Ucrania desde 2022. Bielorrusia ha sido el principal aliado de Vladimir Putin en la región, y la relación se consolidó tras la firma de un acuerdo de seguridad en diciembre de 2024, lo que adelantó la llegada de los misiles como medida preventiva ante posibles escaladas del conflicto.
El presidente bielorruso, Aleksandr Lukashenko, en el poder desde 1994 y único líder desde la disolución de la Unión Soviética, enfatizó que estas medidas no representan una agresión hacia otros países. Según Lukashenko, la activación de los Oreshnik tiene como objetivo garantizar la seguridad interna y fortalecer la defensa nacional del país aliado de Rusia.
Características del misil Oreshnik
El Oreshnik, desarrollado en 2024, es un sistema de misiles balísticos hipersónicos que comenzó su producción masiva en noviembre de este año para su uso en el conflicto ucraniano. Entre sus principales características destacan:
- Alcance: Hasta 5.000 kilómetros
- Ojiva: Hipersónica
- Velocidad: MACH 10, equivalente a 12.250 km/h
- Temperatura: Puede alcanzar hasta 4.000 °C
Este armamento refleja un avance significativo en la capacidad estratégica de Bielorrusia, al incorporar tecnología de punta rusa que permite una rápida respuesta ante amenazas potenciales. La presencia de misiles hipersónicos Oreshnik en Bielorrusia también representa un mensaje de fuerza y coordinación entre los aliados en el contexto del conflicto en Ucrania, donde la proximidad geográfica de Minsk al frente de guerra se convierte en un factor crítico para la estrategia militar de Rusia.
La alianza entre Moscú y Minsk sigue estrechándose a medida que ambos países coordinan medidas de seguridad y despliegue militar. Expertos en defensa internacional señalan que la incorporación del Oreshnik no solo refuerza la capacidad defensiva de Bielorrusia, sino que también puede influir en la dinámica del equilibrio estratégico en Europa del Este, especialmente frente a tensiones en la región de Ucrania.

