Una niña de apenas cuatro años fue víctima mortal de una balacera en el suburbio de Guayaquil, específicamente en la intersección de Francisco Segura y la 29, la noche del 29 de octubre. El tiroteo también dejó a tres adultos heridos, quienes fueron trasladados a diferentes centros de salud para recibir atención médica.
De acuerdo con los informes preliminares, los atacantes llegaron al lugar en una tricimoto y una motocicleta lineal, buscando un «blanco selectivo» vinculado al microtráfico de drogas. El teniente coronel Edison Molina, jefe del distrito Portete, destacó que las unidades de la Policía están llevando a cabo varios allanamientos en la zona y han logrado la detención de dos sospechosos en una motocicleta que coincide con la descripción de los vehículos utilizados en el ataque. Durante la aprehensión, se confiscó un arma de fuego que está siendo sometida a pericias para determinar su relación con este hecho violento.
La situación en Guayaquil es alarmante, ya que la violencia ha ido en aumento. La misma noche, se reportaron otros dos homicidios en la intersección de 16 y 4 de Noviembre, donde también se registraron disparos.
En un incidente separado ocurrido en la madrugada del 30 de octubre, se informó sobre un nuevo asesinato a la altura del kilómetro 33 de la vía a la costa, en la entrada del recinto Daular. Testigos señalaron que varios hombres dispararon contra un individuo que se encontraba en una vulcanizadora del sector y posteriormente incendiaron el local, un acto que resalta la creciente ola de violencia que está afectando a la ciudad.
Las autoridades continúan investigando estos crímenes, que reflejan la lucha contra el microtráfico y la delincuencia en Guayaquil. Los residentes de la zona están cada vez más preocupados por la seguridad en sus comunidades, mientras la Policía intensifica sus esfuerzos para desarticular bandas criminales involucradas en estos actos violentos.
