La mañana del jueves 6 de marzo, los vecinos de la calle Joaquín Orrantia, en el norte de Guayaquil, vivieron momentos de gran tensión tras una balacera que se desató en los exteriores de un centro comercial. El hecho ocurrió alrededor de las 10:00, cuando se escucharon varias detonaciones que alertaron a los transeúntes y residentes cercanos.
De acuerdo con los primeros reportes, los disparos fueron producto de un intento de asalto a un vehículo blindado estacionado en las afueras del mall. En videos que rápidamente se difundieron en redes sociales, se puede observar cómo el vehículo blindado, de color amarillo, se encontraba en la zona cuando los delincuentes, al menos cuatro, llegaron en un vehículo todoterreno gris. Tras bajar de su vehículo, los asaltantes abordaron un taxi que estaba cerca del blindado. En este momento, uno de los delincuentes, que llevaba una funda en las manos, abrió fuego.
El enfrentamiento resultó en un tiroteo en el que dos guardias del blindado fueron heridos. Mientras tanto, los delincuentes, tras el asalto, se dieron a la fuga en el taxi, pero el blindado siguió al vehículo por aproximadamente tres cuadras. En ese tramo, el blindado logró impactar al taxi en la parte posterior. Este automóvil, con la parte trasera dañada y un agujero de bala, avanzó algunos metros antes de perder el control y detenerse.
Los testigos que se encontraban en la zona se refugiaron rápidamente al escuchar los disparos. Los trabajadores en los edificios cercanos también se vieron sorprendidos por la intensidad de la balacera, lo que generó pánico en el área. Numerosas llamadas fueron realizadas al ECU911 para reportar la emergencia y solicitar ayuda.
El sistema de emergencia ECU911 activó rápidamente los protocolos de seguridad, enviando unidades de la Policía Nacional y ambulancias del Ministerio de Salud. La alerta se registró a las 10:07, y las autoridades comenzaron a coordinar los recursos necesarios para atender la situación.
Según los informes de la Policía, los delincuentes se llevaron una funda con documentos importantes y un arma tipo subfusil. Los delincuentes habían abordado el blindado justo cuando este salía de una entidad bancaria, lo que ocasionó el tiroteo entre los guardias y los asaltantes.
Tras el enfrentamiento, los delincuentes se dirigieron hacia otro vehículo, que se encontraba esperando en las inmediaciones, y lograron escapar. Este nuevo vehículo fue localizado más tarde en el sector de la Alborada, pero hasta las 11:30 de la mañana del mismo día, no se habían realizado detenciones. Un oficial de la Policía mencionó que uno de los delincuentes probablemente resultó herido por los disparos durante el enfrentamiento.
Mientras tanto, la policía continuó con una persecución por la zona de Pascuales, intentando dar con el paradero de los delincuentes. Aunque la situación generó gran preocupación, hasta el cierre de la nota, no se había logrado capturar a los responsables del asalto.
