Augusto Verduga, exconsejero del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), solicitó asilo en México, argumentando que su salida de Ecuador fue consecuencia de una “persecución política” derivada de su labor en el consejo, sus posturas políticas y las denuncias que realizó contra diversas estructuras de poder. En un procedimiento formal realizado el 21 de febrero, Verduga presentó su solicitud ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar). El exfuncionario solicitó ser incluido en el Programa de Víctimas y Testigos, y también pidió realizar presentaciones periódicas en la Embajada de Suiza en México.
Este movimiento se produjo casi un mes después de su salida de Ecuador. Según fuentes policiales, Verduga dejó el país el 24 de enero, cruzando la frontera norte por Rumichaca y viajando hacia Pasto, en Colombia. Esta huida se dio justo tres días después de que la Fiscalía de Ecuador realizara un allanamiento en las oficinas del CPCCS en Quito. Durante el allanamiento, se incautaron diversos objetos, incluyendo dos teléfonos celulares pertenecientes a Verduga. Posteriormente, los dispositivos fueron periciados, y se encontraron conversaciones de chat y grabaciones que han servido como base para la acusación en su contra dentro del caso Liga2, que lo involucra en una investigación por asociación ilícita.
Verduga, quien fue uno de los cuatro procesados en el mencionado caso, argumenta que las acciones en su contra son una represalia por su desempeño en el CPCCS, donde estuvo involucrado en la supervisión de políticas públicas y denunció irregularidades dentro de las estructuras de poder del país. En su solicitud de refugio, Verduga también señaló que, debido a sus denuncias y su rol activo en la política nacional, se encontraba en riesgo de sufrir represalias dentro de Ecuador.
El caso de Verduga ha generado controversia en el país, ya que en su solicitud de asilo también se destacan las tensiones políticas y judiciales que han rodeado al CPCCS en los últimos años. El consejo, que se encarga de designar a diversas autoridades del Estado, ha sido objeto de críticas por parte de sectores de oposición y ha enfrentado diversos procesos judiciales por presuntos actos de corrupción e irregularidades en sus procedimientos.
Este nuevo giro en la situación de Verduga subraya las complejas relaciones políticas en Ecuador y la tensión existente entre las instituciones del Estado, la Fiscalía y los exfuncionarios del CPCCS. A medida que la investigación avanza, Verduga sigue siendo un personaje clave en el caso Liga2, cuya resolución podría tener implicaciones significativas en la política ecuatoriana.
