Un violento ataque armado en Manta ha conmocionado a la comunidad local este lunes 16 de diciembre. El suceso ocurrió en el barrio 15 de Abril, en la parroquia Eloy Alfaro, cuando un sicario irrumpió en una iglesia evangélica donde varias personas trabajaban en tareas de reconstrucción.
De acuerdo con los primeros informes de la Policía Nacional, el atacante, armado con una pistola, comenzó a disparar indiscriminadamente contra los presentes. Los testigos indicaron que se escucharon al menos 20 disparos, lo que alertó a los residentes cercanos, quienes al salir de sus casas se encontraron con la escena de horror.
El balance preliminar del ataque revela dos personas muertas y cuatro heridas, quienes fueron rápidamente trasladadas a diferentes casas de salud. De acuerdo con los médicos, los heridos se encuentran en estado de pronóstico reservado, aunque se mantiene la esperanza de su recuperación. Los fallecidos fueron identificados como Diego Macías y Marcos Cevallos, quienes eran vecinos del lugar y participaban en las labores de reconstrucción de la iglesia. Los cuerpos de las víctimas fueron recogidos por equipos de Criminalística y trasladados a la morgue de la ciudad en un carro forense.
Mientras se realizaban los procedimientos correspondientes en el lugar del ataque, los residentes locales comentaron que todas las víctimas eran conocidos del sector. La comunidad ha expresado su dolor por la tragedia, y algunos familiares de los heridos llegaron al centro de salud de Eloy Alfaro para brindar apoyo, mientras que efectivos de la policía se encargaron de proporcionar resguardo en la zona.
Durante la investigación, se encontraron siete indicios balísticos en el lugar de los hechos. Las autoridades también han comenzado a revisar las cámaras de seguridad en la zona, con la esperanza de obtener más detalles sobre el atacante y su identidad. El móvil del crimen aún no ha sido esclarecido, y las autoridades continúan con las labores para dar con el paradero del responsable.
Este trágico suceso se suma a la creciente preocupación por la violencia en la ciudad, que ha venido siendo un tema de debate en las últimas semanas. Los habitantes de Manta siguen en alerta, esperando que las autoridades tomen medidas efectivas para evitar más episodios de violencia armada en la región.
