La ciudad de Ambato muestra señales de recuperación en el ámbito laboral durante este 2025, impulsada por sectores clave como el comercial, agrícola, textil y de transporte, que sostienen buena parte de su economía. Sin embargo, detrás de los indicadores positivos, aún persisten desafíos en los hogares ambateños donde el desempleo afecta a uno o más integrantes de la familia.
Belén Mora, residente de esta ciudad y madre de familia, representa esa realidad dual. Aunque cuenta con un ingreso fijo gracias a su labor como autoempleada en una organización internacional de voluntariado, su esposo lleva varios meses sin conseguir trabajo. “Es una suerte tener una fuente de ingresos, pero la situación no es fácil cuando en casa falta el aporte económico de ambos”, explica con franqueza.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) reportó que, en el primer semestre de 2025, Ambato mostró una leve mejoría en su tasa de empleo adecuado en comparación con 2024. No obstante, los especialistas señalan que la variación aún no es estadísticamente significativa, lo que indica que hay avances, pero no de gran impacto estructural.
La economía de Ambato se apoya principalmente en actividades productivas como el comercio, la producción agrícola de flores y frutas, el sector textil artesanal, y el transporte pesado y de pasajeros. Estos sectores han resistido los embates económicos recientes, pero la creación de nuevos empleos aún avanza con lentitud.
Para familias como la de Belén, esta situación crea un escenario inestable, donde el ingreso único no alcanza para cubrir con holgura los gastos del hogar. “Las cuentas no esperan. Arriendo, alimentación, servicios… si uno de los dos no trabaja, el peso recae completamente en el otro”, comenta.
Desde el sector empresarial local, se insiste en que es necesario fomentar políticas públicas sostenidas que promuevan el acceso al crédito, incentivos para emprendedores y planes de reactivación económica enfocados en la formalización laboral.
A pesar de las dificultades, Belén mantiene el optimismo: “Trabajar en algo que me apasiona me da fuerza. Espero que pronto mi esposo también tenga una oportunidad, porque el empleo trae dignidad y esperanza”.
