La alianza entre Revolución Ciudadana (RC) y el movimiento RETO continúa afianzándose como la primera minoría en la Asamblea Nacional, con 67 de los 151 escaños. A la espera de la adjudicación de escaños nacionales y en dos provincias restantes, la composición del Legislativo empieza a definirse tras las elecciones del 9 de febrero.
El Tribunal Contencioso Electoral (TCE) ha resuelto al menos 14 recursos contenciosos presentados contra los resultados proclamados por el Consejo Nacional Electoral (CNE). Estos recursos impugnaban los números de los comicios en varias dignidades, incluyendo la presidencia y vicepresidencia de la República, así como la designación de asambleístas nacionales y parlamentarios andinos.
Además, el TCE rechazó reclamos sobre los resultados de asambleístas provinciales en Pichincha y Guayas, fortaleciendo la tendencia que favorece a la coalición correísta en el Legislativo. Con estas resoluciones, el panorama electoral queda prácticamente definido, consolidando a RC-RETO como la bancada con mayor peso dentro del Congreso, aunque sin alcanzar la mayoría absoluta.
A medida que se oficializan los resultados, la estructura política del nuevo período legislativo comienza a delinearse, con una Asamblea fragmentada donde la alianza correísta tendrá un rol determinante en la aprobación de leyes y en la configuración de futuras alianzas parlamentarias.
