Adultos mayores regresan a las urnas en Ecuador tras décadas de ausencia

POLÍTICA

El pasado domingo 13 de abril, cientos de adultos mayores ecuatorianos sorprendieron al país al retornar a las urnas, algunos tras décadas de abstención. Este fenómeno generó una ola de imágenes virales en redes sociales, destacando la participación ciudadana de un grupo que, por ley, no está obligado a votar.

Una de las historias que más conmovió fue la de Inés Castro Durán, una guayaquileña de 92 años que, tras 25 años sin sufragar, acudió a ejercer su derecho al voto. Acompañada por su hijo, Ernesto, se presentó al mediodía en la Unidad Educativa Paul Rivet de Guayaquil, desafiando tanto su edad como los problemas de salud que la aquejan.

Vi en mi madre y en otros adultos mayores una verdadera muestra de civismo. A pesar de la lluvia y las dolencias, decidió votar porque se sintió interpelada por un mensaje radial del periodista Alfonso Espinoza de los Monteros”, relató Ernesto. Ese mensaje, dirigido especialmente a los adultos mayores con voto facultativo, apelaba a la responsabilidad democrática.

Inés es una de los 1′860.427 ecuatorianos mayores de 64 años registrados en el padrón electoral, cifra que representa el 13,54 % de los 13,7 millones de ciudadanos habilitados para votar. Para este grupo etario, el sufragio es opcional, por lo que no enfrentan sanciones en caso de abstenerse.

En la segunda vuelta electoral, el presidente electo Daniel Noboa se impuso a Luisa González, representante del movimiento Revolución Ciudadana. Según comentó Ernesto, ese fue el voto de su madre, motivado por sus propias convicciones y el contexto político actual.

El retorno simbólico de los adultos mayores a las urnas refleja una renovación del compromiso cívico, especialmente en un contexto donde la participación suele decaer entre los votantes facultativos. Las imágenes compartidas en redes no solo capturaron momentos emotivos, sino que también reabrieron el debate sobre la inclusión y el rol de la tercera edad en las decisiones del país.

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