El tradicional canelazo ecuatoriano, bebida caliente típica de la sierra, ha logrado posicionarse entre los 10 mejores cocteles del mundo, según la reconocida plataforma gastronómica TasteAtlas. Este ranking internacional reconoce a los cocteles más representativos y apreciados a nivel global, y el canelazo se destaca por su sabor cálido y especiado, ideal para los fríos de la región andina.
De acuerdo con TasteAtlas, el canelazo es «una bebida especiada que se disfruta en varias partes de Perú, Ecuador, Colombia y Argentina, aunque generalmente se asocia con Ecuador y se consume principalmente como una bebida caliente de invierno». La preparación consiste en una infusión de agua de canela y otras especias, endulzada con azúcar o panela, y combinada con jugo de frutas como la naranjilla. Para potenciar su sabor, se le agrega un chorrito de aguardiente, licor claro y potente elaborado a base de caña de azúcar, aunque también puede servirse con ron o incluso sin alcohol.
Esta bebida, que se ha convertido en un ícono de la cultura gastronómica ecuatoriana, es especialmente popular en Quito y en otras localidades de la serranía. Su elaboración destaca por ingredientes tradicionales: ramas de canela, panela o azúcar, jugo de naranjilla, aguardiente y agua caliente, una combinación que ha conquistado paladares locales e internacionales.
Con una calificación de 4.3 sobre 5, el canelazo se ubica en el décimo lugar del ranking global, apenas a dos décimas del primer puesto, ocupado por el coquito puertorriqueño (4.5). Además, está muy cerca de cocteles emblemáticos como el mojito cubano y el pisco sour peruano, que ocupan la segunda y tercera posición respectivamente. También comparte calificación con bebidas reconocidas como la caipirinha brasileña, el ponche de ron de Las Bahamas y el porn star martini inglés.
Este reconocimiento internacional no solo resalta la popularidad del canelazo, sino que también evidencia la riqueza y creatividad de la coctelería ecuatoriana, posicionando a Ecuador en la mira de los amantes de las bebidas tradicionales y de autor. Cada sorbo de esta bebida representa la fusión de sabores locales, cultura y tradición, consolidando al canelazo como un embajador del país en el panorama gastronómico mundial.

