Tras 31 días de movilizaciones, el paro nacional en Ecuador llegó a su fin, pero las tensiones sociales siguen latentes. El excandidato presidencial y dirigente indígena Yaku Pérez analizó el desenlace de la protesta y advirtió que “el país perdió una oportunidad histórica para construir un diálogo nacional con todos los sectores”. En entrevista con El Universo, el exlíder de Ecuarunari lamentó que el Gobierno “no haya actuado como un estadista” y que las medidas de fuerza dejaran un saldo de detenidos, heridos y fallecidos, hechos que —según él— “no deben quedar en el olvido”.
Pérez reconoció que el movimiento indígena también atraviesa un momento de autocrítica, al no haber logrado articularse con otros sectores sociales ni presentar una agenda más amplia e inclusiva. “La Conaie tiene legitimidad, pero no es la única. Faltó articular al movimiento social, integrar a la Fenocin, la Feine, la UNE y al Frente Unitario de los Trabajadores. El sectarismo ahuyenta la unidad”, sostuvo.
El exdirigente señaló que, aunque el paro fue suspendido por decisión de la Conaie, ni sus demandas ni las del resto de organizaciones fueron atendidas. “Aquí todos perdimos: el Gobierno perdió, la dirigencia perdió y el pueblo ecuatoriano perdió”, afirmó. Para Pérez, el Ejecutivo desaprovechó un momento clave para construir consensos. “Cuando el pueblo pide pan, no se le puede dar balas. El presidente tiene que entender que ya no es el gerente de la Bananera Noboa, sino el mandatario de 18 millones de ecuatorianos”, expresó con tono crítico.
El político recordó que durante las manifestaciones se registraron más de 200 heridos, 260 detenidos, 300 personas criminalizadas y tres fallecidos, cifras que reflejan —según él— la necesidad urgente de un proceso de reconciliación nacional. “¿Quién devuelve esas vidas? Ni con millones se puede reparar eso”, lamentó.
Pérez insistió en que los problemas estructurales del país van más allá del precio del diésel. A su juicio, la protesta careció de una estrategia integral que conecte con las necesidades reales de las bases sociales. “El Gobierno no invierte en el agro, no abre cupos universitarios, no reconstruye las escuelas rurales. Sin apoyo al campo, pronto estaremos como Venezuela, haciendo filas para comprar alimentos. La verdadera riqueza está en la agroecología”, enfatizó.
También advirtió sobre el riesgo de nuevas movilizaciones si no se atiende la deuda ecosocial del Estado. “Si no se paga esa deuda con los pueblos y la naturaleza, lo que vendrá será una nueva explosión social”, alertó.
En el plano político, Pérez cuestionó la falta de apertura al diálogo del presidente Daniel Noboa, a quien acusa de imponer su agenda sin escuchar a los sectores sociales. “Con lo que le he visto al presidente, no quiere dialogar. No hay un ministro de Gobierno que convoque a todas las partes. Quiere eliminar la justicia indígena y eso es desconocer la plurinacionalidad del Ecuador”, denunció.
Pérez advirtió que las medidas de protesta impulsadas desde la Federación de Organizaciones por el Agua (FOA) continuarán, aunque con una naturaleza más simbólica y ambiental. “Seguimos trabajando en la defensa del agua. Las próximas crisis serán por alimentos y por el agua. El 3 de noviembre haremos un ‘chasqui por el agua’ desde la Casa del Agua hasta Cuenca para sensibilizar a la ciudadanía”, explicó.
Finalmente, hizo un llamado a la humildad y la reflexión: “Los presidentes deben recordar que son mortales. El poder no es eterno. Un verdadero estadista no piensa en las siguientes elecciones, sino en las siguientes generaciones”, concluyó.

