Civismo, color y tradición: desfile estudiantil llena de alegría la calle Panamá por los 205 años de independencia de Guayaquil

GUAYAQUIL

La calle Panamá se vistió de azul, celeste y blanco este domingo 19 de octubre durante el desfile estudiantil Guayaquil de Todos, una jornada llena de civismo, arte y alegría que formó parte de la Ruta Centro y de los festejos por los 205 años de independencia de la ciudad.

Desde tempranas horas, niños y jóvenes de distintas instituciones educativas recorrieron el centro de Guayaquil acompañados de bandas musicales, grupos de danza y cachiporras que llenaron el ambiente de entusiasmo y orgullo local. El desfile inició en el cruce de las calles Panamá y Aguirre y se extendió hasta la calle Loja, donde decenas de familias se congregaron para disfrutar del evento.

Entre los más pequeños destacaron Farith (5 años), Samara (6 años) y Sofía (5 años), quienes lucieron trajes representativos: uno caracterizado como Juan Pueblo y las niñas como guayaquileñas típicas. Sus vestimentas tradicionales y el carisma infantil se ganaron los aplausos del público.

“Él está feliz y contento por las fiestas de Guayaquil, me tiene desfilando junto a él”, comentó entre risas Éricka Villamar, madre de un estudiante de 11 años que marchó con la bandera de la ciudad.

El desfile contó con la participación de varias instituciones educativas, entre ellas la Unidad Educativa Juan XXIII, el Colegio Fiscal Chongón, la Unidad Educativa Sara Flor Jiménez, el Gran Colombia —cuyos alumnos llevaron estrellas y guirnaldas— y la Unidad Educativa Naval Cyber School. Cada delegación aportó un toque de alegría con coreografías, música y trajes en tonos alusivos a la bandera guayaquileña.

Paralelamente, en la Ruta Centro se desarrollaron actividades culturales y artísticas complementarias, como presentaciones de danza y exposiciones artesanales. Más de 60 emprendedores participaron en la feria instalada a lo largo del recorrido, ofreciendo productos como ropa, bebidas, sánduches, pinturas y artículos hechos a mano.

Milena Herrera, de 25 años, llegó desde la Atarazana junto a su madre y su abuela para ver desfilar a sus primos. “Me encantan estas ferias porque los niños pueden compartir de forma segura y las familias nos podemos reencontrar”, expresó.

El desfile Guayaquil de Todos se consolidó como una muestra del espíritu cívico y la unión familiar que caracteriza a las festividades de octubre. Entre música, aplausos y banderas, la ciudad celebró un nuevo aniversario de su independencia con orgullo, tradición y participación ciudadana.

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