La tarde del lunes 17 de febrero, un ataque armado dejó un saldo trágico sobre el puente de la Unidad Nacional, en el sentido Durán-Puntilla, cuando un hombre perdió la vida y una mujer resultó gravemente herida. El crimen ocurrió alrededor de las 14:15 horas, cuando la pareja viajaba en un vehículo tipo sedán de color gris. Al parecer, el automóvil fue interceptado por sicarios que abrieron fuego contra ellos, hiriendo a ambos con varios disparos.
El hombre, identificado como la víctima fatal, fue trasladado de inmediato a un hospital cercano en busca de atención médica, pero debido a la gravedad de las heridas sufridas, no logró sobrevivir. Por otro lado, la joven mujer que lo acompañaba sufrió impactos de bala, pero logró ser atendida de emergencia y se encuentra hospitalizada en estado grave.
Al llegar al lugar del ataque, las autoridades encontraron al menos doce impactos de bala en la puerta del piloto del vehículo, lo que evidencia la violencia del ataque. La Policía Nacional comenzó a investigar el suceso y no descarta que este haya sido un ajuste de cuentas, dado el modus operandi utilizado, común en situaciones de sicariato. Sin embargo, aún no se han brindado detalles sobre los posibles motivos detrás del crimen ni la identidad de los agresores.
El ataque armado en el puente de la Unidad Nacional ha generado preocupación en la comunidad, que sigue enfrentando altos índices de violencia e inseguridad. Este crimen se suma a una serie de incidentes de violencia armada que han ocurrido en la ciudad en las últimas semanas, lo que ha provocado un llamado urgente a las autoridades para reforzar la seguridad en las zonas más conflictivas.
Aunque las autoridades han comenzado con las investigaciones, el caso sigue siendo un misterio, ya que hasta el momento no se han identificado a los responsables del ataque. Sin embargo, las pruebas recolectadas en la escena, como las huellas de los disparos, podrían ofrecer claves importantes para esclarecer lo sucedido.
Este suceso es un claro recordatorio de la creciente preocupación por la seguridad en Guayaquil, una ciudad que, a pesar de los esfuerzos por reducir la criminalidad, sigue siendo testigo de actos violentos que afectan tanto a sus residentes como a los transeúntes. La ciudadanía continúa exigiendo mayores medidas de seguridad y el fortalecimiento de las políticas de prevención del crimen.

