El concurso público para renovar parcialmente a los jueces y conjueces de la Corte Nacional de Justicia (CNJ) continúa en un limbo jurídico e institucional. Luego de que el actual Consejo de la Judicatura (CJ) declarara, en dos ocasiones durante 2024, la “nulidad total insanable” del proceso de selección, todo apunta a que la responsabilidad de reactivarlo recaerá en el próximo Consejo, cuya conformación podría definirse en los próximos meses.
La primera declaratoria de nulidad ocurrió en enero de 2024 bajo la presidencia temporal de Álvaro Román. Posteriormente, en noviembre del mismo año, ya con Mario Godoy al frente de la Judicatura, se emitió una segunda resolución que ratificó la invalidez del proceso, debido a graves inconsistencias detectadas en la fase de calificación de méritos, iniciada oficialmente el 21 de marzo.
Nulidades por fallas estructurales
El pleno del CJ argumentó que las anomalías encontradas eran de tal magnitud que hacían inviable la continuidad del concurso. Entre los principales cuestionamientos se mencionaron inconsistencias en la asignación de puntajes, falta de transparencia en los criterios de evaluación y errores en la verificación de requisitos legales.
Estas irregularidades, sumadas a denuncias de interferencias externas e incluso presiones políticas, pusieron en entredicho la legitimidad del proceso. El propio Mario Godoy señaló en su momento que “se trata de errores técnicos y jurídicos que comprometen la validez total del concurso, afectando la confianza ciudadana en la institucionalidad judicial”.
Un proceso sin fecha para reanudarse
A pesar de la urgencia por cubrir las vacantes en la Corte Nacional —máximo órgano de justicia ordinaria en el país— no existe hasta ahora una hoja de ruta clara para reiniciar el concurso. La posibilidad más probable es que sea el próximo Consejo de la Judicatura el que asuma esta tarea, una vez que se defina su integración, probablemente tras un proceso de renovación del Consejo de Participación Ciudadana.
Mientras tanto, la Corte Nacional continúa funcionando con jueces que permanecen en sus cargos más allá del tiempo previsto, lo que genera preocupación entre sectores judiciales y expertos en derecho constitucional, que advierten sobre los riesgos de una eventual crisis de legitimidad en la administración de justicia.
La renovación judicial sigue pendiente
La renovación parcial de la Corte Nacional es vista como una necesidad clave para fortalecer el sistema judicial, garantizar independencia y mejorar la eficiencia del aparato judicial. Sin embargo, los tropiezos en los intentos de selección han frenado ese proceso, y el futuro de la justicia en el país continúa sujeto a una profunda incertidumbre institucional.
