El pasado miércoles 25 de marzo, un grupo de trabajadores de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) llevó a cabo un plantón en Esmeraldas, coincidiendo con la sesión número 1017 del Pleno de la Asamblea Nacional, que se celebró en la ciudad. Este acto de protesta surgió tras una sentencia de la Corte Constitucional (CC) que ordenó a 1.795 empleados de CNEL devolver un total de más de $79 millones, correspondiente a beneficios obtenidos de un contrato colectivo que, según el fallo, no les correspondía.
Los trabajadores, reunidos en el plantón, exigieron a la Asamblea Nacional que apruebe una reforma a la Ley Orgánica de Empresas Públicas, con el fin de garantizar sus derechos laborales y encontrar una solución a la crisis económica derivada de la sentencia. Según los manifestantes, esta modificación a la ley es esencial para evitar situaciones similares en el futuro y para proteger las condiciones laborales de los empleados de las empresas públicas.
El fallo de la Corte Constitucional ha causado una gran preocupación entre los trabajadores de CNEL, quienes, además de la devolución del dinero, enfrentan un panorama incierto sobre sus derechos laborales. La sentencia impone un plazo de 36 meses para realizar los pagos, lo que ha agudizado la situación económica de los empleados afectados.
Durante el plantón, los manifestantes también hicieron un llamado urgente para garantizar el derecho a la negociación y contratación colectiva, que, según ellos, es fundamental para proteger a los trabajadores y evitar que se vean privados de sus derechos adquiridos por la firma de contratos colectivos. Esta solicitud refleja el temor de los trabajadores ante lo que consideran un retroceso en sus condiciones laborales y una amenaza a la estabilidad de sus beneficios.
El plantón también fue una forma de presión sobre la Asamblea Nacional, instándola a que tome medidas concretas ante una crisis que afecta tanto a los empleados de CNEL como a su entorno familiar y económico. Los trabajadores aseguran que la reforma es la única vía para solucionar la situación y garantizar que no se repitan fallos que los perjudiquen.
Este reclamo ocurre en un contexto político complicado, pues el país se enfrenta a una situación económica delicada, y los trabajadores de CNEL ven en la Asamblea Nacional una posible solución a sus problemas laborales y económicos. La resolución de este conflicto podría tener implicaciones no solo para los trabajadores de la corporación, sino también para el futuro de las empresas públicas en Ecuador.
